viernes, 18 de diciembre de 2009

Del Civismo a la Equidad solo median los fundamentos constitucionales. V

Sol de sombra, José M Perozo P, 2008

Como todo termino ha definir, hay que iniciar por Aristóteles, quien utilizo el término Equidad como el acto de justicia por la actuación del hombre en casos concretos. De allí que la Equidad sea vista históricamente en campos tan particulares como la religión, la economía, la etnia y el género entendida como la correspondencia valorativa entre los individuos y su conducta equilibrada y ecuánime.

De allí que Equidad sea aproximada a Justicia y ecuanimidad en cuanto que la participación del Individuo/colectivo debe propender al equilibrio que otorga el ordenamiento normativa para establecer el orden cívico que rige el comportamiento social.

De allí que la Equidad en términos económicos seria la distribución de la propiedad social de forma equilibrada y ecuánime entre os individuos/colectivos de la sociedad. Hablamos de propiedad en tanto que Propiedad Social, no pública. Esto para alejarnos diametralmente al concepto de Estado Socialista Propietario, Asistencialista y Patrono.

La propiedad pública del estado Socialista es conducente al mismo capitalismo del Estado Liberal, donde los funcionarios se apropian de altos cargos (de ministerios para arriba), de altos salarios y de las ganancias de las empresas del estado. Por ejemplo en países como Venezuela, Argentina y Bolivia por citar algunos de eje de la izquierda latinoamericana, muestra con orgullo la opulencia de sus funcionarios y familiares que disfrutan de la cercanía del usufructo de los bienes públicos del Estado.

Un inciso, Hasta donde es creíble que familiares de funcionarios públicos se enriquezcan de la manera más burda, artera y cínica y nadie sea capaz de informar al funcionario, que su hermano, primo o vaya usted a saber quien, muestra grotescos signos de riqueza.

Hay cabria la expresión de cualquier observador internacional “Hay que ver que ese país si es muérgano, con tantos panitas en el gobierno y nadie le pudo decir al Funcionario que su familiar, ya no era ningún “pata en el suelo” y que tenía más de diez años metiéndose un billetico de corruptico y todo”.

Cabria una pregunta capciosa ¿Estará en buenas manos un país con funcionarios tan distraídos, que ni se da cuenta que su familiar “pataenelsuelo”, ya es todo un burguesito.

De allí que la Equidad, para retomar el tema y dejar los casos hipotéticos de lado, (bueno eso fue un poquito de política barata, no habitual en su servidor) no debe ser reducida a la temática de género o etnia o mera cuestión económica.

La equidad es la aplicación equilibrada y ecuánime de la Justicia, respecto al Ser como entidad humana, Integral, que debe desarrollar una conducta individual/colectiva apegada indisolublemente al ordenamiento cívico constitucional. En retribución recibe equitativamente el beneficio social de su aporte al desarrollo integral del él como individuo y como parte integrante de un colectivo.

La equidad es dar a cada quien lo que le corresponde en justicia de su participación responsable en el crecimiento integral del Ser Social y la Conciencia Social.

La equidad es la pirámide invertida de Estado Capitalista. En la pirámide invertida es la base social orgánica la que día a día participa activamente en la producción social bienes la que en justicia recibe lo que le corresponde, Es allí donde se produce la riqueza social.

No es el funcionario burocratizado en cargos quien está en la cúpula de la pirámide. No es en la empresa pública donde se genera el producto social. No es la empresa pública mega empleadora y asistencialista la que sobreviva en el Estado Socialista. No, esa empresa es cantera de votos y bulto en las marchas del gobierno de turno.

martes, 15 de diciembre de 2009

La convivencia en Democracia es cosa de Equidad, Justicia y Responsabilidad Social. IV parte

Gabriela Carolina Perozo Balza, 2007


De seguro, Usted amigo lector, que ha seguido la serie de planteamientos dejados a su opinión, comparte con quien escribe que todo el lio del Civismo lleva necesariamente a la Convivencia; Es el deseo a lograr que, a partir de la noción de Ser Cognoscente, seamos capaces de convivir, dentro de principios y normas preservadas en la Constitución, como individuo-comunidad de interés particulares-colectivos que comparten, sobre todo, una visión-objetivo de País.

Socialización y Convivencia tienen en la familia y la escuela las instituciones más importantes para fomentar valores de la democracia para que sea promovida como sistema permanentemente perfectible, capaz de lograr dentro de la divergencia y heterogeneidad de concepciones, el cumulo de beneficios para la sociedad.

La Sociedad Democrática, es compleja y difícil por su contenido divergente, plural, y heterogénea. Verdaderamente esto es un problema, pues son los valores que popularmente se esgrimen al momento del cuestionamiento del contenido democrático de cualquier Gobierno.

Pero más dramático al comprender que lo que verdaderamente subyace en los valores de la Democracia es su complejo núcleo, constituido por tres principios fundamentales: Equidad, Justicia y Responsabilidad Social. Disculpe Usted amable lector, esta es la apreciación Empírica, de quien escribe estas líneas. Seguro que si, más adelante se podrá negar o aceptar esa temeridad. Solo por favor le pido, permita exponer nuestros argumentos.

Antes de repasar cada uno de los principios indicados, es oportuno reflexionar acerca del carácter Cognoscente porque allí esta una clave, a nuestra humilde manera de ver, el carácter de aprender y socializar la democracia como un valor en sí mismo para lograr la convivencia.

Aprendemos a conocer dentro de un Ordenamiento Cívico suministrado en a familia, la escuela y en la continua interacción con la realidad, que asegura la continua y evolutiva adaptación, para mantener el equilibrio en las relaciones sociales.
El sujeto conoce a través de un complicado conjunto sistémico cognitivo agrupado en estructuras lógicas que dan cabida a la inteligencia, la memoria, sentimientos, emociones, percepciones que proveen de información necesaria para tomar decisiones, dentro de un marco de razonamiento o sistema de Ideas que permiten concebirse como Ser.

Pero esta concepción no es estática, es dinámica; se me permite Dialéctica, que posibilita el cuestionamiento del Sistema de Ideas para que, el mismo, evolucione en función de los cambios en la concepción del Ser, que se van dando en la transformación sociocultural y económica de la sociedad.

De allí que el aprender socialmente tiene en la dialéctica el contenido fundamental para que la democracia sea perfectible.

Jha, alguien está pensando en la Revolución Social, la cual es dialéctica y promueve cambios. Cambios que chocan con la estructura conceptual de la sociedad, promovido por la estructura de poder económico y sus intereses de clase. Porque aun en Revolución hay dinosaurios que pretenden dar un paso hacia adelante, cargando un fardo de historia pesada de algo que se llama Estado socialista o capitalista caracterizados por ser Autoritario, Personalista y Propietario.

Sin introducirnos en el llamativo camino de Gramsci y el Bloque Histórico, es evidente que allí se da el rompimiento de la convivencia democrática.

Pero bueno, sigamos en lo nuestro; La abrupta ruptura del proceso de socialización es resultado de los cambios operados en la dialéctica revolucionaria, es lo que podría llevar al quebrantamiento del contenido cívico de las relaciones entre los sujetos sociales. Pero los valores de la Democracia deben ser lo suficientemente solvente para que se constituya en el sistema de gobierno que sustente los cambios, sin llegar a la Dictadura.

¿Cómo se logra?, retomemos entonces Equidad, Justicia y Responsabilidad Social.

Cualquier discurso que pase por el supuesto de preserva la Democracia tiene necesariamente que apegarse a la Equidad que tiene su carga conceptual en la Justicia y Responsabilidad del conjunto de la sociedad en la valoración que se otorga al Sujeto y su participación sociocultural y económica.

Bueno, ya continuaremos en la próxima entrega

sábado, 5 de diciembre de 2009

Civismo, ética y participación: Es el camino seguro para la Convivencia. III parte

Atardecer. Puente sobre el Lago de Maracibo, 2009. Gabriela Carolina Perozo Balza



Las teorías sobre la socialización tienen como presupuesto referencial los múltiples modos de relacionamiento que se dan entre el hombre y la sociedad. Esto es el hombre en su proceso evolutivo ha construido diferentes modos de relacionarse para producir bienestar y protección.

Esta necesidad de relacionamiento a partir de necesidades individuales se define en términos de valores, normas y actitudes; en otras palabras, para que un hombre sea un ser social y se pueda integrar a ella debe comportarse de acuerdo con los valores, las normas y los valores que la misma ha establecido de antemano.

Este proceso de socialización definido por una serie de valores marco lo que sería la convivencia entre quienes se reconocen parte de un colectivo socio-económico-étnico-cultural que posee interese que se igualan en el Estado-Nación en la conformación de ciudadanos con plenos deberes y derechos.

Desde esta perspectiva, en la medida en que cada individuo aprende a ser ciudadano, que comparta los valores y las reglas de la democracia y actúe de acuerdo con ellas, la convivencia en una sociedad viene por añadidura. Esta última se comprende, al igual que la socialización, como algo externo al individuo que por sí misma se convierte en lo esencial de la sociedad.

La convivencia puede ser entendida como todos los actos por medio de cuya contenido simbólico el ciudadano adecua su comportamiento a la ética del estado-nación, respecto a las Norma Constitucional y a los Derechos Humanos Universales

La convivencia ciudadana no es algo que está “fuera” del ciudadano, sino que está “entre ellos” y eso es precisamente lo que define las características diferenciales históricas en la evolución social.

Esta condición de estar entre los ciudadanos se amalgama a la noción de Dignidad que se corresponde a la “mezcla” que sustenta el al andamiaje que forma el civismo y la convivencia para instaurar la democracia como un sistema de derechos y derechos irrenunciables.
La convivencia define el estilo de relaciones y de organización que se da entre ciudadanos que pretenden funcionar bajo el modelo democrático en el cual se respeta profundamente la Dignidad y la igualdad de todos los ciudadanos, de tal manera que se buscan formas para que puedan expresarse y participar en un proyecto de objetivo-país en común así como ser corresponsables de su proyecto en común de vida personal.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Civismo, ética y democracia participativa. II parte. Un inciso

Natura, 2008. José M Perozo P

Tal afirmación, exige de un proceso educativo para el fortalecimiento de la ética social, como camino para la concertación de acuerdos congruentes consensuados, capaces de promover estrategias para el desarrollo Integra del Ser, bajo una visión-objetivo país compartido.

La ética en relación con la conducta individual/social, establece los límites a la conducta individual respecto a su actuación respecto a colectivo social. Esto es así porque, los valores de la Democracia y sus instituciones no son ajenos al entramado valorativo de la sociedad. Es la familia fuente de suministro de información respecto al contenido de valores como la libertad, responsabilidad, participación.

Mas importante aun, tanto las instituciones e general de la sociedad, como las instituciones propia de la burocracia del Estado, se fundan en principios inobjetablemente de igual contenido valorativo. De allí que los valores éticos de las instituciones del Estado influyen de modo considerable en la capacidad del individuo y sus instituciones en las cuales se agrupa en la sociedad actuar de forma congruente con la consciencia social.

martes, 1 de diciembre de 2009

Civismo, ética y democracia participativa. I parte

Flores amarillas, 2006. José M Perozo P

Que tema tan interesante este el de la ubicación conceptual de la noción de democracia como valor en sí mismo. Es el epicentro del éxito o fracaso de la implantación de un proyecto político o de algo más serio como lo es el derrocamiento y ascenso de un Bloque Histórico

Los dos valores fundamentales de la democracia social son la equidad y la justicia. Ambos conjugados le otorgan al ciudadano la oportunidad de Autogobernarse. Esta noción rompe claramente con el Estado omnipresente, asistencialista, clientelar y “propietario” de las “riquezas de la nación”

El civismo privilegia la norma constitucional de la sociedad, supone la existencia irrestricta de la Constitución como norma y valor de vida en la democracia; y es a través de la Constitución, donde además, tiene sentido y contenido las instituciones, bajo condiciones de sociedades participativas, plurales y divergentes

De allí que es necesario la cohesión, aun cuando parezca paradójico, social a contenido ético asentados en los espacios institucionales de la conducta democrática. Es decir, sociedades donde el dialogo es indispensable y es el criterio para llegar a acuerdos y decisiones acerca de la conducta optima (Ética) del ciudadano.

El comportamiento cívico en Democracia participativa es plural como las ideas diversas llenas de contradicciones y desencuentros. Pero es la institucionalidad de la Democracia lo que le otorga a la participación la beligerancia que permite el crecimiento de la calidad de vida de la población; y es indiscutiblemente lo que le da solvencia moral al gobernante.

Es así de básico, “gobierno” implica la responsabilidad ética y el compromiso con los ciudadanos bajo la visión integradora de la Equidad y la Justicia Social.
La democracia exige Equidad y Justicia, lo cual requiere claridad y congruencia entre la acción oficial y los contenidos de las reglas. Esta congruencia puede verse afectada por el Autoritarismo y la nociva confusión entre autoridad, poder y privilegio devenido de un cargo.

Siempre que escribo de este tema recuerdo “al primo, hermano, esposo, hijo o simplemente amigo de fulanito que tiene un cargo de…” funcionario público que confunde poder y privilegios para su propio beneficio (y del selecto grupo de allegados), con la autoridad devenida del cargo.

Un Estado en el cual el funcionario utilice la autoridad para envilecerse y no para servir. Donde ejerzan el poder para amedrentar y enriquecerse o permitirlo, jamás será democracia participativa y mucho menos social.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Evolución social: De la ideología a la consciencia social. (...y ultima)

Josemperozo, Foto 2006


Al homo sapiens libre lo sindicalizaron para que iniciara la evolución de la falsa conciencia para desarrollar el urbanismo, el crecimiento poblacional, el aumento de la productividad, el aumento de sus necesidades y dividir el trabajo en harás de la imposición de la economía de mercado. El mercado es centro de la evolución de sociedades trasnacionales, monopolistas y virtuales como jamás fueron concebidas aun a la luz de 2009.





Hoy el negocio es virtual, de productos intangibles en negocios virtuales donde aun se tiene la imagen mental de que un barril de petróleo es físicamente igualito a la pipa de agua que se compra aun en cualquier comunidad o favela de cualquier país de América Latina.



Aun hoy la evolución de la economía virtual y el producto intangible maneja el basamento ideológico del insipiente capitalismo fabril; Esto es, el crecimiento de la necesidad de la productividad, la necesidad del consumo masivo y la división del trabajo.



En estos días del mes de marzo de 2009, por aquello de fijar tiempos en la afirmación de datos, escuche en una emisora de radio que el locutor comentaba que la diferencia entre el libro y el internet, es la inmediatez de la información. El libro permite desarrollar ideas de forma extensa al contrario en internet la información es corta y de escaso desarrollo amplio de ideas.

lunes, 16 de noviembre de 2009

El hombre camina hacia adelante. II parte

Estas imágenes del atardecer en el Puente Sobre el Lago de Maracaibo son sencillamente hermosas, todo un espectáculo de la naturaleza. 2009

La relación a la precedente idea, es fundamental comprender que el proceso de revolución socialistas pacifica solo es posible cuando el ser social adquiere Conciencia Social sobre la noción de ideología propia del Modo de Producción Capitalista. En la relación pensamiento-lenguaje tal como lo expresa Ferdinand de Saussure en el Capitulo V Elementos Internos y Externos de la lengua de su texto fundamental Curso de Lingüística General (1945) con la intermediación de la cultura se crean nuevas aptitudes, conocimientos, crece la capacidad intelectual del hombre quien a partir de un hecho único e individual como lo es el habla, logra comprender y hacerse comprender par que la sociedad sea impactada por la evolución del pensamiento y las ideas.

Es allí de donde el hombre nuevo de Iakov Roguinski y otros (1973) cobra vigencia hoy pleno día de un cualquier mes de 2009, donde aun no se comprenden que la revolución humanista no se basa en ideologías, sino en ser consciente de su papel histórico de responsabilidad, equidad y justicia social.

“El hombre no esta cargado con todos los pecados del mundo…Pero hay un sentido de la responsabilidad histórica que hace al hombre colectivamente responsable de variar lo que puede ser cambiado y que nos recuerda que no actuar es la peor, la mas sórdida manera de la acción” (pág. 127)
Es así de definitivo, el hombre crea leyes sociales para reguardar la explotación del trabajo de hombre recién liberado de la economía natural. Tres hechos fundamentales del proceso evolutivo hacia el hombre capitalista. Uno la creación de leyes distintas a las leyes naturales. Esto es, leyes creadas por el hombre mismo para que regulara las formas de producir.

Es importante seguir la pista a los autores Saussuere y Roguinski cuanto el lenguaje y la cultura como elementos de formación de la conciencia para la liberación o la dominación.

“La elaboración de conceptos fue, por su parte, imposible sin su designación, es decir, sin el desarrollo del lenguaje. Pero también el lenguaje nació de la necesidad que sentían los hombres de comunicarse entre ellos para la realización del trabajo. Por consiguiente, también el pensamiento nació como algo común y colectivo” (I Raguinski. pág. 20)

De lo que se deriva el segundo aspecto, las relaciones de producir son en esencia relaciones de trabajo, de allí que se crearon leyes para alienación el trabajo y convertirlo en un concepto abstracto que sustento la plusvalía. Eso se logro a través del tercer aspecto, la ideología que desarrollo el sistema de ideas que concibieron el hombre como un recurso valioso, casi un talento para el trabajo el cual debería ser protegido para que produjera bienes a cambio del salario.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Evolución social: De la ideología a la conciencia social. I parte

Imagen desde el Puente Sobre el Lago de Maracaibo, 2009. Simplemente espectacular



Dos factores fundamentales en el desarrollo humano han sido el biológico en el cual se opero el proceso de adaptación de sus órganos y aspecto físico (cuerpo anatómico) al desarrollo del trabajo y condiciones de vida sedentaria y urbana.

El segundo vendría dado por el desarrollo de habilidades físicas y motoras para el trabajo, lo cual dio paso a la evolución de técnicas novedosas de trabajo y la concepción de nuevas formas de relaciones sociales a partir del trabajo y el surgimiento de elementos psicosocioculturales que fortalecieron la relación de convivencia económica en grupos comunitarios y la familia como centro de la evolución de la sociedad.

Las modificaciones biológicas trasmitidas por la herencia y el parentesco mas la conformación de tradiciones y ritos familiares fueron conformando la cultura que dio arraigo a la evolución de la sociedad. La herencia y el parentesco fijan y trasmiten de generación en generación las novedades e innovaciones (desde aquel proceso evolutivo histórico del trabajo a partir de la utilización de la mano como herramienta) en su actividad creadora y productiva.

En efecto, las condiciones de vida del hombre han continuado evolucionando para garantizar la continuidad del desarrollo histórico del desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones de producción.

El hombre no solo ha transformado el medio ambiente natural para adaptarlo al proceso de evolución de la vida urbana y sedentaria, sino que además la innovación tecnológica produce cada vez mas objetos capaces de satisfacer las crecientes y cada vez mas complejas necesidades de la sociedad urbana

El desarrollo de bienes materiales ha evolucionado la cultura concomitante con el mundo circundante de la producción para introducir valores espirituales y materiales en la aptitud y el conocimiento ante la ciencia, el arte, la construcción de vivienda, vestido, el perfeccionamiento de la tecnología para crear maquinas que producen maquinas para producir bienes.

Por ejemplo en el Modo de Producción Capitalista la Tecnología es resultado del predominio de la cultura material del consumo que define los principales rasgos de la creación humana destinada al Mercado. De allí que el pensamiento liberal de la economía fomento el trabajo y la herramienta de trabajo, no solo como objetos con propiedades y formas concretas, sino que además la condición de objeto social históricamente concreto totalmente diferenciado de Modos de Producción precedentes.

Desde la utilización distintiva de la mano como herramienta prensil el hombre modifico sus movimientos naturales e instintivos, adquiriendo en el curso de la evolución el perfeccionamiento de habilidades motrices que le permitieron desarrollar sus aptitudes para intervenir la naturaleza.

lunes, 19 de octubre de 2009

La cultura política: Hacia el civismo y la convivencia democrática

Bocono 2008, Foto Gabriela Carolina Perozo Balza

Iniciamos esta serie de escritos apuntalados en el trabajo de Investigación de Cátedra que adelanta el autor del Blog respecto a cinco variables fundamentales de la Democracia y su concepción de Estilo de Vida para el caso venezolano

Se concibe la cultura política como factor movilizador-integrador de los Actores Sociales hacia las estructuras del sistema legitimador del Estado y a las prácticas políticas y redes sociales del sistema democrático

En el caso concreto de los Actores Políticos al elaborar sus juicios y sus modelos para la intervención en la vida política, se orientan por parámetros dentro de los cuales los valores democráticos juegan papel preponderante.

El carácter totalizador de la política y la incidencia de la integración del sistema político en el establecimiento de relaciones entre los Actores Sociales, convierte los valores aspectos significativos para el desenvolvimiento sociopolítico de la sociedad.

De allí que el estudio de los valores que sustentan la Cultura Política en el caso venezolano, es primordial para la comprensión de cinco variables fundamentales: Civismo, Convivencia, Tolerancia, gobernabilidad y practicas políticas.

Los valores condicionan la proyección integral de los sujetos hacia el sistema político y constituyen en sí mismos un componente de la cultura política. Los valores hacen de la Democracia un estilo de vida arraigado en el sentimiento de identidad política del venezolano y condicionara cualquier proyecto político sustitutivo a respetar el juego democrático fundamentado valores de. El pasado glorioso de los héroes patrios, el origen de una misma sangre aborigen, rasgos socioculturales y sincretismo religioso.

Los valores emergen en condiciones socioeconómicas y culturales concretas, son materiales y espirituales; en fin son expresión del sincretismo sociocultural que forma el ideario de lo que se conoce como nación y mantienen estrecha relación con las necesidades por lo que su transformación está asociada a la satisfacción o insatisfacción de aquellas. De allí que los cambios políticos deben considerar el modelo de necesidad-satisfacción y la carencia que orienta el sentido bondad que el ciudadano encuentra en el Gobernante, más allá de aspectos sustentados en el Modelo de Desarrollo o de Ideologías.
Esto implica que no tienen un contenido abstracto, es decir, ellos son concretos y fuera de dicha concreción, sólo son capaces de movernos a actuar en sentido relativo. Es por eso que desde un área de la cultura como la que nos ocupa, es necesaria una concepción de los valores que tipifique su papel en la construcción de modelos de acción por parte de los sujetos políticos y los consideren capaces de atraer la voluntad colectiva y forjar una identidad común

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Ser Socialista (y III)

Foto José M Perozo P, 2006

Porque soy marxista y gramsciano de convicción, escribo estas reflexiones.


Que falso quien abuse del poder en nombre del socialismo. El verdadero Socialista es contrapoder burocrático del Estado, jamás se regodea en el poder y abusa de quien le adversa.

En la construcción del Socialismo no hay cabida para injusticias, violaciones y encubrimiento, ya que se crean vicios que luego no se podrán corregir. A quien se le beneficia y encubre porque a nombre de una falsa moral socialista agrede o abusa del poder, convierte a su encubridor en aliado eterno de las injusticias.

El estado socialista que se construye al amparo de las injusticias, más temprano que tarde, a quienes encubrió se convertirán en los burócratas corruptos del gobierno.

El estado verdaderamente socialista, por principios de la misma teoría marxista que propugna, jamás utilizara mercenarios, anarquistas o rufianes para que a nombre de una falsa “izquierda” agrede, humille o abuse del poder. Esos mismos personajes crean fuertes lazos de encubrimiento y favores que son muy difíciles de disolver.

El Socialismo solo se construye a la luz de la Justicia y la Equidad no hay cabida para os gavilleros y abusadores, La ley es y debe ser justa y equitativa para todos los ciudadanos. Aquí no hay ningún interpretación que valga mas allá de la Dignidad Humana.

El Ser Socialista es por principio contrario a toda ideología opresara de derecha o de izquierda.
Jamás el Ser Socialista verdadero es vil, cobarde y canalla, Esto es jamás viola o ampara violaciones a la Ley y la Constitución.

La Educación Socialista jamás es ideológica; es Liberadora, es construir la conciencia colectiva de la liberación. Es profundamente formadora del Ser con conciencia de la Equidad y la Justicia como principios de vida. Es profundamente Digna, como Digno es el Ser Humano. Por Dios quien pregone que es una “educación ideológica” demuestra profunda ignorancia de lo que significan Conciencia e Ideología.

La Educación con conciencia Socialista jamás se permitirá desviaciones a la equidad y la justicia, puesto toda desviación es terreno de cultivo para corromper a quien bajo la sombras de ley abusa y viola la constitución.

El Ser Socialista no se envilece con el poder, es Demócrata, cree con convicción en la divergencia del pensamiento y respetuoso de las convicciones y dignidad humana.

El Ser Socialista es contrario a quienes se apropian de poder para sí, a nombre de las carencias del pueblo. Quien se apropia del poder se envilece y lo envilecen los aduladores y fetichista de poder.

Seguro, se envilece quien lo usurpa, la camarilla que se rota de ministerio en ministerio y familiares que disfrutan por años el remoquete de ser “Familia de…”

Es tergiversar el concepto del “Hombre Nuevo” para retroceder y enclaustrar a un pueblo a la figurilla o fetiche que se hace del usurpador del poder absoluto y continuado. La monarquía no se basa en eso. La continuidad familiar en el poder. Del padre o madre al primogénito (y modernamente a la esposa).

La familia se acostumbra, igual que la familia monárquica, a los privilegios de poder, que con los años se acentúan. Quien se apropia del poder se acostumbra a mandar, quién lo dijo antes, y el pueblo a obedecer. Y la familia de quien gobierna a disfrutar del poder.

Ser Hijo de quien se adueña del poder se acostumbra y abusa de los privilegios del poder. O no usan el chofer y el carro asignado a “papi”; o no va con guardaespaldas o no es el Estado quien le paga sus gastos. Es o no una practica común de cualquier gobierno capitalista que los hijos se “vacilan el poder”, es tan bravo que se forma como una casta o linaje que responde a una estricta jerarquía. Los hijos del presidente, los del ministro, los del director del ministerio y así sucesivamente.

Eso es Ser Socialista. No panita; Pero lamentablemente así se comporta tanto en el capitalismo como en el socialismo.

Es definitivo, para que un gobierno sea socialista, debe tener límites en los gastos familiares, quien debe paga los gastos de sus familia tiene que ser el funcionario, llamase presidente o ministro. El chofer y el carro, que ya es un abuso en un Gobierno Socialista, deben ser para asuntos oficiales, no para algún caprichito familiar.

Saben porque, porque las asignaciones del cargo se transforman en los privilegios del poder que tanto criticamos al capitalismo.

Hay un pasaje, anécdota o cuentos de caminos que me contaron acerca del infortunio de un gobernante de estos trópicos, que por más de 40 años ocupo la vicepresidente de su país y un buen día, pasa a ocupar el cargo de Presidente que le transfiere su hermano, quien lo ejerció por más de 40 años, que cosas no. Es algo de sucesión, capricho o qué, pero democracia no hay.
Cuarenta años es tiempo suficiente para formar un pueblo solido capaz de cuidarse y cuidar su conciencia, un pueblo que no necesita un mampuesto para que cuide algo que me deja su hermanito.

El Ser Socialista es conciencia y comportamiento apegado a la Dignidad, Equidad y Justicia sin ningún ápice de desviación de lo establecido en la Constitución.

martes, 15 de septiembre de 2009

El Ser Socialista (II)

Foto José M Perozo P, 2006

Estas reflexiones tiene dos vértice de motivación; La primera motivación es mi convicción de principios marxista gramsciano y la segunda viene por una pregunta que en una ocasión me hicieron acerca de lo bueno que pudiera tener el Socialismo.

Ser socialista es una cosa seria, de Etica y Principios profundamente Humanos, no es ideología, es Conciencia Social y Etica que tiene como fuente del quehacer diario la Equidad y la Justicia, por sobre mezquindades y abusos.

Es integro y jamás, bajo ningún concepto protege a quien viole la norma constitucional.

El Ser Socialista es Equidad y Justicia, pensamiento crítico, contestatario, honesto y divergente y jamás, entiéndase bien, jamás mancilla o humilla a quien le adversa utilizando abusivamente el poder del Estado.

Un Socialista verdadero, tiene conciencia plena de su labor en la construcción de un nuevo ciudadano honesto, digno, crítico, responsable, participativo y con clara convicción de la eEuidad y la justicia. Un Ser consientes del valor de su vida y de la de sus semejantes.

Un verdadero socialista es firme con la convicción de la Equidad y la Justicia. Se forma apegado a la ley, sin abusar o utilizarla para sus fines personales o de pardista.

En la construcción de la conciencia colectiva Socialista no puede haber, bajo ningún concepto, individualidades o grupos anárquicos amparados por la ley. Cada individuo o grupo que, amparado por el Estado abuse del poder institucional, a la larga debilita al estado socialista, socava su honestidad y fortalece la corrupción moral.

El Ser Socialista jamás se permite por ninguna circunstancia abusar del poder y mucho menos se engavillaría para abusar del ciudadano. Saben porque, porque el Ser Socialista es justo y profundamente respetuoso de la Dignidad Humana.

El ser Socialista es Digno, Esta consciente que la dignidad es propia de la naturaleza humana, es inherente a ella y por tanto, se prolonga como la vida misma que del Ser que la vive y lleva con dignidad.

Un verdadero Socialista no agrede a quien piensa diferente. Un verdadero socialista no se ampara en mampuestos de leyes o del poder del Estado para amedrentar con la prisión a quien disiente.

Un verdadero socialista no apela al sarcasmo y la burla, en fin un verdadero Socialista no es un cobarde que actúa bajo las sombras del rebusco leguleyo y del poder abusivo de Estado.

En la construcción del Estado Socialista no cabe bajo ningún concepto soslayar, apoyar o encubrir injusticias y vejámenes contra la dignidad humana de nadie, Aun ni en contra de los mas encenizados adversarios, puesto, al que hoy se le encubre para que actué de forma vandálica e impune, jamás tendrá valores socialistas.

domingo, 6 de septiembre de 2009

(Ser Socialista es de Conciencia, no es ideología (I parte)

Flor silvestre. Foto José M Perozo P. 2005


Es falso de toda falsedad que el socialismo de cualquier siglo, sea una mera teoría económica para instaurar conucos y cooperativas dependientes del subsidio de “un” Estado que a su vez es monoproductor y dependiente de la exportación de “su” recurso natural providencial, no renovable y altamente contaminante.
De un Estado que ruega a Dios, (a cualquier Dios, no hay que ser exigente en ese sentido igual despues le despotricara) todos los días para que los grandes centros capitalistas industrializados les dé por consumir más petróleo y a los centros capitalistas de mercadeo por subir el precio del petróleo en el mercado internacional capitalista. Una vez escuchado en los cielos del Capitalismo, el Estado monoproductor tendrá la posibilidad de que las grandes compañías trasnacionales capitalistas puedan extraer petróleo del “suelo patrio” para que, a su vez, a fuerza de “populismo socialista”, continúe la histórica gesta de acabar con el “enemigo imperialista y las grandes empresas trasnacionales capitalistas que empobrecen al pueblo”

En fin, así el Estado puede seguir haciendo populismo (capitalista o socialista de igual), Importando Alimentos y donando a diestra y siniestra las regalías extravagantemente sobrantes de la renta petrolera.

El socialismo del siglo veintiuno debe ser fuerte en lo económico, capaz de diversificar la manufactura, autodependiente de alimentos y materia prima para producir bienes elaborados, que a su vez diversifiquen la producción de bienes de capital.

Una economía libre de cooperativas parasitarias, conucos subsidiados y un mayoritario porcentaje de la masa laboral empleada por el Estado.

viernes, 14 de agosto de 2009

Democracia Popular

Trinitarias. Foto JoséM Perozo P. 2006


Indudablemente que para muchos sonara a cosa rara la interrogante propuesta, pues existe la noción de incomprensión del término en el enrarecido escenario político latinoamericano. Si bien el Socialismo se apunta a construir la Sociedad a partir del derrumbe del Capitalismo a partir de la imposición de la Propiedad Social, aun resulta dudoso cual será el destino final de la Democracia.

Quizás porque el Socialismo latinoamericano está supeditado al Capitalismo de Estado y a la Propiedad Pública; aspectos nefasto para la construcción del verdadero Socialismo.

No vale aquello que hay que fortalecer al “Estado Socialista” para que se fortalezca el poder comunal. No es tan cierto porque sencillamente el capitalismo de Estado sustenta la fala conciencia de que lo público “esdetodos”, aun cuando lo administran y lo usufructúan políticos-funcionarios-operadores de partido único socialista de la cual nacen funcionarios enriquecidos con altos sueldos y privilegios por la vitalicia ostentación de cargos vitalicios en el Aparato Político-Represivo del capitalismo de Estado sustentado por el Gobierno Socialista.

Así de fácil, bueno esto lo apunto Lennin en su libro El Estado y la Revolución. De allí que el Estado Socialista no apunta a construir una Sociedad Igualitaria sin una sociedad fundada en la Equidad, Justicia social y la Responsabilidad Social sustentada en la expansión de la propiedad social de los medios de producción.

En ningún momento se habla de propiedad pública. A la par del concepto de democracia Socialista se tienen las nociones de Democracia Socialista o Dictadura del Proletariado o Democracia Popular.

En la Unión Soviética se utilizó la noción de Democracia Popular como fase que culminaría en la Dictadura del Proletariado condiciona a la participación del proletariado a la formación del Capital Social, como resultado lógico del desarrollo de las fuerzas productivas.

La Democracia Popular, asumiendo un término genérico, es un sistema d gobierno político-administrativo del Estado centrado en asegurar la participación directa mediante asambleas o comunas conformadas por los grupos activos de las comunidades. El objetivo es que el conjunto de la sociedad decida, a través del debate, el consenso y la participación directa, las decisiones que se toman en función de la resolución de problemas fundamentales de la convivencia y las asignaciones presupuestarias necesarias para ejecutar las acciones de gobierno-comunidad en su solución.
La democracia popular es incompatible con las constituciones liberales, la democracia popular debe crear su propia base legal. La constitución popular debe crear mecanismos de participación popular que permitan al pueblo ejercer su soberanía por encima de la gran propiedad, los monopolios y la ganancia ilimitada. El pueblo debe decidir su destino, y este debe ser respetado por cualquier gobierno.

Si la democracia liberal garantiza la reproducción del sistema capitalista, la democracia popular debe entonces garantizar la reproducción del sistema socialista.
Por ejemplo en el marco de la discusión acerca de la instauración del modelo de Democracia popular, la economía debe ser progresivamente socializada y democratizada según la visión del modelo socialista de producción.

En el caso venezolano, el modelo revolucionario del Socialismo del siglo XXI, establece la construcción de la democracia participativa, no estableciendo el uso de “Popular” a os cambios estructurales-ideologicos que sustentan los postulados de la revolución bolivariana:

1. El bien común, fundado en el cambio en la correlación de fuerza política, económica y de relaciones de clase en la estructura de la sociedad y del Estado.
2. La participación directa del ciudadano, como medio eficaz de modificar la correlación de la estructura de poder que se da mediante los cambios de correlación de relaciones planteadas lograr con el Bien Común.
3. La producción social como sustento del modelo de producción capitalista por el Modelo de Producción Socialista y la propiedad social.

Estos postulados buscan en el caso venezolano, estructura unidades socialistas de producción, para dosificar la participación social ¿Popular? En la dirección de gobierno y la planificación de las líneas maestras que definen e Plan Económico y social 2007-2013.

Esta concepción de la Democracia Popular van a definir la concepción filosófica del modelo de Socialismo que se busca implantar en cuanto la formulación de Ser socialista a partir de la imposición ideológica del árbol de las tres raíces y su consecuente modelo endógeno de desarrollo.

Obviamente en la concepción socialista de la Democracia Popular, los soviets eran las instancias idóneas para la difusión y organización social con capacidad de asimilación, voluntad y constancia del colectivo revolucionario para poder sustituir la cultura representativa-capitalista, caracterizada por el clientelismo, pragmatismo y consumismo atado al ejercicio del poder de las cúpulas de poder.

martes, 11 de agosto de 2009

Cultura poitica (II)

Tormenta en el puente sobre el Lago de Maracaibo. Foto José M Perozo 2009


Tal como afirma la profesora Luisa Redondo Botella:

"La cultura política es parte de la cultura de un pueblo y como tal, la integran valores materiales y espirituales, conocimientos para crearlos, aplicarlos y transmitirlos. Hay que decir que dichos valores se fueron formando por el hombre al transcurrir la práctica social a lo largo de la historia"


También cabe señalar que la cultura política se apodera de los valores materiales no directamente, sino a través de mediaciones.

La cultura política de referencia, como la cultura en general, son fenómenos históricos que se desarrollan en dependencia de la formación económico-social existente en el país de que se trate, de las alteraciones que en ella se produzcan y de manera definitoria en tránsito de una formación a otra, en el cual la sociedad se va apoderando de la nueva cultura política. Este proceso tiene un carácter especial, muy propio, cuando se trata de la transición al socialismo.

No puede obviarse el hecho de que en la sociedad dividida en clases, los portadores de las ideas más avanzadas, quienes van a plasmarlas en realidad al triunfo de la revolución que propugnan, y por lo tanto, resolver las contradicciones antagónicas que dieron motivo a esta. Estos hombres son ya portadores de la cultura política que corresponda al sistema político que vaya a instaurarse.

En las sociedades divididas en clases existen dos culturas políticas: una la de los explotadores y otra la de los explotados, si es que se considera aceptable denominar como cultura política al endeble conocimiento que en esta esfera generalmente poseen las masas explotadas.

De toda revolución popular forma parte la revolución cultural y esta reclama la nueva cultura política. De allí que se manifiesten simbolismo que busque fungir de mediadores entre el Ejercicio del Poder del Estado y la sociedad en general, tales aspectos son:

1. El carácter popular que se le imprime a las acciones del gobierno
2. El colectivismo y la noción de propiedad colectiva
3. Patriotismo e internacionalismo
4. Eliminación de todo signo de la cultura Capitalista de consumo

miércoles, 8 de julio de 2009

Cultuta politica (I)

Foto José M Perozo P, 2009

El concepto de Cultura Política tiene su impacto fundamental en los estudios del sistema político con la aparición del libro The Civic Culture (1963) de los norteamericanos Gabriel Almond y Vernon Verba.

Durante la segunda mitad del siglo XX los politólogos norteamericanos Gabriel A. Almond y Sidney Verba escribieron esta obra sociológica que intenta comprender las relaciones existentes entre el proceso de socialización de las actitudes y la estructura política de cada país. La democracia requiere, en este modelo, de un ciudadano con una actividad informada, analítica y racional.

La estabilidad democrática depende de la existencia de una cultura cívica con claras orientaciones cognitivas, emotivas y evaluadoras. Es la escuela, desde luego, el centro formador de tales saberes y capacidades prácticas.

La educación ética y cívica que forma ciudadanos capaces de propiciar con sus acciones sociales la consolidación y el sostenimiento de las instituciones democráticas es obra de la escuela. Y la educación básica es, sin dudas, en el
ideario de la modernidad, el periodo fundamental para su aprendizaje

Sin entrar en las consideraciones que podrían formular autores como Thomas Hobbes, Montesquieu o Jean Jacques Rousseau en la ética y la educación ha desarrolla dentro de la noción de cultura política está la conformación de la denominado de la conformidad social referida a la capacidad del juicio moral para responder a las expectativas que la familia y la sociedad tienen del estudiante.

El estadio de perspectiva sistémica en el que el juicio moral debe someterse a las leyes del sistema para contribuir de esa manera al bienestar de toda la sociedad.

El contrato social debe internalizarse hasta propiciar que los individuos acepten
Voluntariamente el contrato social vigente y persigan convencidos “el mejor bien posible para el mayor número de personas”. El último estadio lleva en el nombre la pretensión de la civilización occidental moderna, pues es el momento de los principios morales universales. Los juicios morales están aquí en coincidencia plena con los valores de libertad individual, igualdad, justicia y el respeto a la dignidad de las personas.

Sin pasar por alto que estamos frente a una visión evolucionista que muy poco podría decir de los procesos de maduración ética y cívica que la niñez latinoamericana paga con sangre en los países destrozados por guerras intestinas o la explicada por el diente artero del hambre sobre la yugular de los niños campesinos, obreros, indios y negros de nuestro continente o por la sed
de justicia que la cruel y mezquina distribución del ingreso genera desde México hasta la Patagonia, es necesario considerar seriamente los resultados de esos estudios sobre educación moral en la medida que son prácticamente los únicos que existen.

Y lo más importante, esos programas educativos son, en muchas ocasiones, el espejo en el que las aspiraciones democráticas del ciudadano común demanda para su integración al complejo multidimensional de la sociedad

De allí que para el escritor español Miguel Ángel Rodríguez (Coordinador nacional Flape-México) la modernidad está asociada a la “libertad de conciencia” para que el ciudadano ejerza la razón y la conciencia democrática para vencer la opresión que se crece bajo las sombras de la ignorancia y la dominación política del Hombre.

lunes, 29 de junio de 2009

Que no es Socialismo



Releyendo artículos del escritor y articulista Michael A Lebowitz acerca de Socialismo y Capitalismo, nos asalto la idea de refrescar un escrito anterior en nuestro Blog, afín de aclarar la indigestión de “socialista” de nuevo cuño que se han atiborrado algunos pocos de lecturas apresuradas y los mas de aprenderse de memoria lo que “escuchan” en los medios de comunicación en el afán tercermundista de colocarse a la “vanguardia” de algo difuso que escribió o invento o dijo un tal Carlos Marx hace mucho tiempo.

De allí que tal como es técnica común de Lebowitz explicar una teoría por lo que no es, procederemos a comentar alguna e sus idea acerca de o que No es Socialismo.

En primera instancia el Socialismo no es una sociedad de propietarios privados que se fundamentan en el individualismo de la producción privada y la ganancia como sustento de la economía nacional.

De allí que en el socialismo no existe el trabajo asalariado en la cual el individuo "vende" su mano de obra al Capital.

En el Socialismo no hay clases sociales divididas por la propiedad de medios de producción. En el socialismo es abolida la diferenciación de clases naturales y dominantes del Capitalismo para pasar a la sociedad sin clases sociales.

La abolición de clases es viable porque en el Socialismo es abolida la propiedad privada como estructura dominante en el aparato productivo, para dar paso a la propiedad social.

La propiedad social en el Socialismo no es equivalente o igual a la propiedad pública. Confusión nefasta en algunas mentes dominantes en el Estado Socialista.

Esta afirmación es tajante en tanto que Socialismo no es un sistema socioeconómico centrado en la propiedad pública del Estado que se apropia del aparato productivo expropiado a los propietarios capitalistas.

En el socialismo lo público es diferente a lo social. En el Socialismo se abolirá lo publico llana y sencillamente porque el Estados dejaría de asumir el control del aparato productivo ante el crecimiento de la empresa social.

La empresa social no tendría vinculación financiera del Estado. La empresa social es un producto resultante del desarrollo autónomo de las Fuerzas Productivas, quienes son las llamadas a conducir el proceso de trasformación y derrocamiento del sistema Capitalista

De allí que el Socialismo no es una sociedad estatista, donde las decisiones la imponen políticos de profesión asambleísta o jurista, ministro o presidente que se constituyen desde el poder usurpado al colectivo social, en funcionarios aburguesados y enriquecidos de las Empresas del Estado.

El Socialismo no es estatista o imperialista o totalitario o militarista. Tal como lo expresa V.I. Lennin en El estado y la revolución el socialismo no es sistema donde el Estado y sus funcionarios se apropian de la propiedad privada y pública para usufructuarla con salarios y privilegios groseros y humillantes para el colectivo social.

En el socialismo no existe la Asamblea o Ministros de profesión que ocupan innumerables cargos para los cuales son desinados por la figura del Presidente.
El político de profesión asambleísta no tiene sentido alguno en el Socialismo porque la estructura del Estado Capitalista seria abolido no por políticos de profesión funcionarios del estado, sino por la energía de las fuerzas productivas que transformaran las relaciones ideológicas laborales capitalista para imponer la conciencia de la producción social colectiva y equitativa .

En fin el Socialismo no es el Estado populista benefactor, asistencialista, riquito que distribuye y provee los recursos a quienes se adhieren de forma ideológica al régimen estatista.

Las anteriores acotaciones tienen su sustento en el entendimiento de que el Socialismo estimula el desarrollo integral del Ser como centro de la divergencia, pluralidad, inclusión, amplitud consiente y legitimada por la Sociedad de carácter Democrática, Consiente, Colectiva, Equitativa y de Responsable socialmente.

De allí que todo totalitarismo, pensamiento único, impositivo y excluyente está reñido con el Socialismo, simplemente porque los seres humanos somos diferentes por naturaleza y conciencia; por lo que su desarrollo requiere del reconocimiento y respeto a las diferencias de pensamiento.

Tal como pregona Michael A Lebowitz el socialismo no responde a “Las presiones del Estado o las de la comunidad para homogeneizar las actividades productivas, las alternativas de consumo o estilos de vida, no pueden ser la base para que surja lo que Marx reconocía como la unidad basada en el reconocimiento de las diferencias”

La anterior afirmación se da en las sociedades dominadas por un Estado todo poderoso de economía monoprductora y de altos ingresos por venta de Materia Prima.

Hasta aquí una primera parte.

lunes, 22 de junio de 2009

Funcionalismo; Una manera de justificar la violación a lo constitucional

Foto Gabriela Carolina Perozo Balza 2009

Históricamente los gobiernos autoritarios y militaristas han convertido las experiencias socialistas en reducto de regímenes de dictadura personalista, asistencialista, despótico, populistas y sin base social.



Facundo Cabral
R. Malinowski expresaba que el funcionalismo tiene como objeto la “acción social” de sujetos sociales, analizados por su función, por el papel que representan dentro del sistema integral de cultura y por la manera como se relacionan entre sí dentro del sistema. Toda acción social, para T. Parsons, es analizable en la medida que su motivación y consumación como acción, está “mediada” por cuatro sistemas: biológico, personalidad, social y normativo o cultural. La sociedad como objeto de estudio es susceptible del análisis funcional.

Se define Funcionalismo como el cuerpo teórico que analiza los hechos sociales, en todos los niveles de desarrollo de una función, el papel que representa dentro del sistema integral de cultura y por el sistema de relaciones que tienen entre sí, los elementos del sistema.

El sistema de relaciones se da en la estructura social en la cual se distribuyen y organizan de acuerdo a un orden establecido las instituciones, creencias, modos de cultura, tomadas como fundamentales para el Estado, la Nación y la Sociedad. En la sociedad la acción humana está fundamentada y delimitada por valores básicos. Los valores prevalecen sobre las normas y principios y estas a su vez, sobre los roles.

En el análisis funcionalista es importante considerar:
1. La actuación subjetiva (conducta) del actor y las condiciones objetivas de los fenómenos sociales.
Los cuatro aspectos fundamentales del sistema social son: Valores, Actor, Rol y Normas.
El significado de los valores para el sistema social.
Las acciones sociales que contribuyen o aminoran la intensidad de la norma.
Las motivaciones que pudieran dar origen a funciones o disfunciones.
Las conductas conscientes o inconscientes de la acción social.

Las funciones pueden requerir un nivel de conciencia para su realización. El valor de una norma puede ser conocida por el actor; por ejemplo, el educador ante su deber de enseñar. Esto representaría la función manifiesta, acompañada de actuaciones orientadas a cumplir a cabalidad con la acción de administrar la clase.

Pero, más allá, esta la concepción de promover una conciencia crítica del papel (rol) que le toca cumplir en la sociedad al educando. Conciencia crítica que operaria en la conciencia, fortaleciendo los valores de la familia, la religión, que conduciría a actuaciones (función latente) positivas, que favorecerían la “adaptación o ajuste” del sistema social. La actuación conocida la desarrolla el Actor, personas o instituciones que desarrollan las acciones orientadas a un fin. El actor orienta (rol) su acción en un determinado ámbito o situación, bajo normas culturales, sociales, religiosas.

La actuación del actor la define su status o posición en el sistema social. Status o posición del actor en la sociedad viene dado por la clase social, nivel cultural, oficio, religión, grupo. Las nociones de actor, rol y status le asignan expectativas al comportamiento de individuos o instituciones, articulando las acciones y su integración con el sistema social.

Esta integración se sustenta en la teoría del sistema de la acción social desarrollado por R. Merton, quien estableció que la acción de un actor, se desarrolla y orienta hacia objetos preestablecidos, evaluados e interpretados a partir de motivaciones conocidas-aprendidas que permiten asignar valores.

El primer componente del sistema es el subsistema biológico, esto es, componente biosicosocial del hombre, a través del cual la carga genética del ser humano trasfiere emociones, sentimientos que lo hacen reconocerse parte de un sistema social dado. El niño que recibe una determinada carga genética de sus padres, pasa a formar parte a través del proceso de socialización de grupos que contribuyen a moldear su personalidad. Llamándose subsistema de personalidad a todo el sistema cognitivo que orienta y motiva la actuación de un actor.

El proceso de socialización (subsistema social), que se inicia en la familia, introduce al actor en interacciones necesarias para su futura acción social (función); las ideas, creencias, costumbres (subsistema cultural), conforman orientaciones de valor para la orientación del actor. Es decir, el plano consciente-inconsciente se origina al fijar o negar pautas culturales internalizadas por el actor.

El actuar de un determinado modo, consciente o inconsciente, le da al status del actor la concordancia necesaria para que su actuación tenga un sentido, una orientación (rol) hacia los fines de la sociedad. El rol articula al actor con la sociedad.

Entre las principales definiciones básicas en el Funcionalismo, se tienen las siguientes:

1. Función: consecuencias observables que favorecen la adaptación o ajuste del sistema.
2. Función Manifiesta: conductas conscientes del actor.
3. Función Latentes: conductas inconscientes del actor.
4. Disfunción: Consecuencias observables que aminoran la adaptación o ajuste del sistema.
5. Afunción: Consecuencias observables ajenas al sistema.
6. Actor: Individuo o colectividad que se desenvuelve en determinado ámbito de acción social.
7. Rol: Orientación de un actor.
8. Status. Posición que ocupa el actor en la estructura social.

Talcott Parsons considera el análisis del Actor dado una determinada situación formado por objetos de valores, que presentan alternativas de elección.

El actor hace su elección en función del rol que representa y que, arrastrado por impulsos, elige entre satisfacer su necesidad sin considerar a otros actores u objetos o sacrificar su satisfacción, producto de las normas o cualquiera otra consideración impuesta por el entorno.



viernes, 12 de junio de 2009

El Estado Populista. Un cuento de nunca acabar.

Via a maracaibo. Foto José M Perozo P 2009

Según Octavio Ianni en su texto “La formación de Estado populista en América Latina, el populismo surge como respuesta a la crisis de las oligarquías y la economía liberal en el seno del Capitalismo Internacional.

En el caso de América Latina la combinación de la economía liberal con la sumisión del Estado Oligárquico latinoamericanos de principios de 1900 a los capitales internacionales, fue fuente detonante del desarrollo del populismo en la década de 1920 en adelante

Las sucesivas crisis del capitalismo internacional, la primera guerra mundial, el surgimiento del bloque Socialista y la depresión de1929 repercutieron en los capitales foráneos y la constitución de los núcleos primarios de industrialización de América Latina, obligando a las oligarquía y sectores de la burguesía a buscar alternativas de fortalecieran la gobernabilidad del Estado Capitalista

Con el tiempo el modelo de Estado populista que se inicio como u proceso transitorio ante la crisis del Capitalismo internacional, se fue perpetuando como alternativa para la imposición del Estado liberal y sus procesos de industrialización sustitutiva y la consolidación del urbanismo. De paso garantizo la alianza de clases, representada en pactos sociales entre las elites en el poder y las masas de obreros y campesinos que emigraban a las ciudades.

El Populismo es la expresión más común que en América Latina, asumen los gobiernos que lo ejercen a partir del liderazgo carismático y retórico, entre otros factores, que le “asignan” al Estado características de personalista y popular; Sumatoria que da como resultado la concepción pragmática del pueblo y concibe al Estado como instancia asistencialista y unipersonal.

Una primera aproximación a la discusión es comprender el alto contenido ideológico que esta acepción del ejercicio de gobierno posee, basando su accionar en la denominada Conciencia Colectiva y el Discurso Épico. Esto es, el discurso oficial está cargado de lugares, hechos y héroes que respalda la actuación del líder Carismático.



El líder carismático se afana en sus dotes histriónicas, simpatía, expresión verbal y oratorio, raza, descendencia social para salvar la democracia.

El populismo surge en nuestro país, ante la incapacidad de la Democracia Representativa de enganchar votantes y satisfacer las demandas del electorado.

En este sentido electorado se refiere a clase desposeída, pobre, proletaria y explotada. Pero así mismo esta masa no posee voluntad propia, es orientado por lo la retórica épica de líderes carismático que operan a través del partido único, que se ve representado en las grandes concentraciones de militantes surgido de la masa de desposeídos, esto es, el “pueblo” en su más genuina expresión.



Entre las características de las democracias populistas tenemos:

1. Impulso a los procesos de industrialización por sustitución de importaciones y de urbanización, en el marco de la economía liberal

2. Estado interventor y nacionalizador de la actividad económica.

3. Estado regular e impositivo de orden fiscal en la actividad económica y social..

4. Desde el Estado se promueve alianza entre sectores obreros, campesinos y clase media en pactos económicos y sociales

5. Clientelismo entendido como el conjunto de pacto entre sectores políticos y partidos políticos con funcionarios públicos para recibir beneficios económicos, políticos y sociales a cambio de apoyo a las políticas del Estado.

6. Asistencialismo entendido como la acción del Estado orientada a reservar para si todas las actividades de suministro de servicios públicos, seguridad, salud, educación, diversión entre otras actividades que logran ampliar el carácter clientelar a sectores organizados de la sociedad.

De ali que es el Estados providencial, a través de la figura del líder carismático, quien satisface las necesidades del pueblo o elector. El Estado reserva para si hasta el juego de envite y azar (loterías, hipódromo, casinos entre otros modalidades) que si bien tienen restricciones tributarias y fiscales de actuación se mantienen como una fuente de distracción y contención del descontento y al vez de la esperanza popular.

Cada sector del pueblo se constituye en un “operador político”, que actúa bajo la influencia de la conducta grupal difundida por el Estado, utilizando para el ello el monopolio de los Aparatos Ideológicos.

En la noción de Luís Althuser, los Aparatos Ideológicos son todos los medios institucionales que el Estado tiene a su disposición para difundir la ideología de la clase hegemónica. En tal sentido se utilizan nociones tan abstractas como el lenguaje, héroes, creencias, tradiciones y religión, entre otros bienes intangibles que forman parte de la memoria colectiva evocados como entidades reservadas para resaltar ha sectores del pueblo “ungidos” por el líder carismático

La manipulación del pueblo mediante la utilización parcialidad de los medios de comunicación es fundamental para el Estado populista.

Un factor movilizador y manipulador es la alianza de clases; La posibilidad de establecer alianza de clases da al Estado fuerza para desplazar sectores opositores. Así mismo la alianza de clases propiciadas por el Estado populista logra:
Minimizar las contradicciones de clases antagónicas, esto es Capitalista y trabajadores asalariados.
Condiciones de sumisión de os sectores sindicalizados para el desarrollo de los intereses de la burguesía industrial y la consolidación de la incipiente clase obrera.


El populismo, desde el punto de vista económico, plantea una suerte de armonía supuesta entre capital y trabajo y rrepresenta así una trasposición parcial de poder de las oligarquías a una alianza de clases sociales, por lo general urbana, que incluye la burguesía industrial, la clase media y el proletariado industrial. De todos modos, en sus comienzos, debe considerarse al populismo como semi-urbano, ya que se visualiza en las grandes ciudades pero participan actores provenientes de espacios rurales.

El mensaje ideológico del populismo está orientado a convertir al líder carismático en una especie de héroe bondadoso, dadivoso, honesto, humilde, religioso, de carácter recio y dispuesto a vengar a los desposeídos de los males de la pobreza y la explotación.

La acción política tiende a lograr el partido único o partido dominante y el control del poder legislativo y judicial. En algunos casos el partido dominante dura más que el líder fundador dando lugar a una sucesión de mandatarios que dan apariencia de democracia, aunque no hay alternancia de partidos.


El populismo dispone de un discurso justiciero bien fundado en la infatigable lucha del líder carismático y las fuerzas del mal, representadas por:
Factores internos representados por opositores políticos, medios de comunicación, organizaciones gremiales, sectores de la clase media, empresarios e iglesia. Instituciones que son satanizadas y convertidas en encarnados enemigos del pueblo y del gobierno


Factores externos representados en el imperialismo (de izquierda o derecha) y el capitalismo.

El caudillo y sus burócratas se presentan a través de los medios de comunicación como los más leales con su pueblo, quien los recibe como figuras esclarecidas, infalibles y sacrificadas que solo obtienen como recompensa la “gloria divina de la inmortalidad”, reservada a los héroes de la nación.

La mezcolanza de “héroe, pueblo, lealtad y sacrificio” es el pacto perfecto entre gobernante y gobernados de la democracia populista. El pueblo deberá tener una lealtad incondicional para su líder carismático, quien se sacrifica, abandonando a la familia y pertenecías materiales, llegando incluso a dar su vida si fuese necesario para salvar al pueblo de la pobreza

Sobre la conciencia colectiva esta la elite en el poder y funcionarios públicos de alto rango que secunda al líder carismático. De la elite surgen los burócratas capacitados por la providencia para reinterpretar la sabiduría popular y asistir al caudillo a satisfacer las necesidades del pueblo.


El Estado populista se considera la esencia del pueblo, para lo cual se debe segregar todo síntoma de disidencia, diversidad, opinión que contradiga esa unidad orgánica de pueblo-líder carismático.


Pero aun cuando parezca incongruente, esa unidad absoluta, necesita desesperadamente de un enemigo que ponga a prueba constantemente las facultades providenciales del caudillo. Revivir las proezas de los héroes patrios, es fuente de energía del populismo.


El carácter clientela le brinda al Estado, y por su carácter pragmático, invertir recursos financieros en salud, viviendo, educación, seguridad, ejercito y alimentación, mediante la implementación de programas efectistas y pragmáticos. Esta acción del Estado populista refuerza la cultura de la asistencia, clientelismo y la influencia del funcionario que representa la burocracia del Estado.

En el afán de conseguir la dadiva del Estado, el pueblo otorga a cambio la total adhesión y sumisión al líder carismático. Sumisión condicionada al líder carismático, sustentado en el voto, pero que se constituye en el poder absoluto, autoritario de los bienes y personas de la nación.

El autoritarismo se logro, bien por la acción directa del aparato militar o de la coerción constitucional que capta el apoyo de las masas del pueblo y demás fuerzas de la nación al entramado de legitimidad que el líder carismático construye en el Estado.



Es importante destacar el denominador condicionado de la lealtad del pueblo. Si bien el apoyo popular es numeroso, por ejemplo Perón y Eva Perón en Argentina o Carlos Andrés Pérez en Venezuela, existe la posibilidad de que este sea volátil, dado la diversidad de carencias de servicios, alimentación, salud, vivienda o educación acumuladas por las masas populares, la frustración que genera el discurso populista y la inmensa he insalvable brecha entre la trilogía ingreso fiscal, gasto público y pobreza hacen que el pueblo, aparezca como parte interesado en la relación de intercambio entre el voto dado al gobernante y prebenda de asistencia social prometida.

El carácter dadivoso y asistencial del Estado se constituye en profunda preocupación del líder carismático, que necesita colocar a prueba constantemente el potencial apoyo y solidaridad del pueblo a través del enfrentamiento con opositores internos y/o con sectores del capitalismo internacional.

De allí que las masas electoras del pueblo “participan” a cambio de beneficios económicos. Situación que se torna dramática para las economías latinoamericanas caracterizadas por ser mono productoras de materias primas y sustentadas en el gasto público.

lunes, 8 de junio de 2009

Estado y legitimidad. Un punto de vista hacia el eslabón de la pérfida democracia. (y III)

Desde el Puento Rafael Urdaneta. Foto Gabriela Carolina Perozo Balza. 2009


La democracia como gobierno de, por y para el pueblo impone que todas las instituciones del Estado estén políticamente subordinadas a la noma de la Constitución Nacional.

La institución militar en Democracia tiene que estar subordinada a la autoridad civil, democráticamente constituida y cumplir su misión de defensa del Estado y las propias instituciones democráticas.

La Democracia por tanto es mucho más que el acceso de los gobernantes al poder por vía electoral.

Es un régimen político conforme al cual el ejercicio del poder tiene que desarrollarse de acuerdo a la constitución y los principios del Estado de Derecho de manera que puedan ser efectivamente controlados, asegurándose el respeto y garantía de los derechos humanos y libertades públicas.

Todos estos elementos y componentes fundamentales de la democracia por otra parte, configuran en la actualidad la doctrina interamericana de lo que debe ser un régimen democrático, tal y como lo define la Carta Democrática Interamericana el 11 de septiembre de 2001, donde se definen los elementos esenciales entre los que destacan los derechos humanos y las libertades fundamentales, el acceso y ejercicio del poder con sujeción al estado de derecho, la celebración de elecciones periódicas, libres y justas, el régimen plural de partidos y organizaciones políticas y la separación e independencia de los poderes públicos.

Así mismo, define como componentes fundamentales del ejercicio de la democracia la transparencia y responsabilidad de los gobiernos, el respeto de los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa y el respeto al estado de derecho.

La gobernabilidad, estabilidad y consenso en teoría deben estar sustentadas en relaciones para la sustentación del Estado, pero en la realidad no necesariamente se conducen de forma simultánea para la consecución o el mantenimiento del poder por un sector o grupo hegemónico de la sociedad, por muy democrático que sea el origen de su mandato.

Las experiencias exitosas de reforma de las sociedades democráticas es retribuir el poder del gobierno a los ciudadanos, de las cúpulas políticas a sus bases, de los empresarios a los consumidores, del estado a la sociedad. Por el contrario una crisis de gobernabilidad aplica cuando fuerzas oficialistas u opositoras, revierten las reformas contra aquellos propósitos, logrando subvertir el orden.

Toda decisión tomada para “mejorar las cosas” las empeora, en un juego pierde-pierde. Se concede poderes, se arma a la ciudadanía, se forman grupos matutes de apoyo al gobierno, a través de la represión de la libertad de manifestación, se otorgan permisos a la corrupción.

Los ascensos militares y designación de militares en cargos de confianza en la corrupción. Según Maquiavelo los denominaba efectos perversos.

Una evidencia de la consecución del consenso básico de todo sistema de gobierno democrático esta sobre la base de valores y de reglas básicas sólidas, esto es lo que denomina Nicos Poulantzas el bloque en el poder.

La Democracia se debilita cuando el centro del poder político pierde consenso y la fuerza desordenada de los grupos que apoyan el régimen se desboca y promueve normas que pueden llegar a subvertir el orden establecido.

Un régimen democrático está consolidado cuando una gran mayoría de la opinión pública, incluso en medio de grandes problemas económicos y de profunda insatisfacción con los funcionarios, mantienen la creencia de que los procedimientos e instituciones democráticas constituyen el modo más apropiado de gobernar la vida colectiva y el apoyo de alternativas anti sistemas es pequeño o esta mas o menos aislado.

La democracia se hace ingobernable cuando grupos de presión abandona el bloque de poder y apoyan nuevas alternativas. Estilo tradicional latinoamericano donde las fuerzas económicas y sectores políticos y militares se anotan a ganador, en un intento de garantizar el acceso al poder político para defender sus intereses.

Este ejercicio democrático es común y base de sustentación del populismo latinoamericano.

Las democracias latinoamericanas renacientes pudieron superar la crisis de la deuda externa porque los consensos básicos permitieron culminar las duras políticas de estabilización y el descontento popular no vulnero la debilidad de la gobernabilidad.

La lealtad democrática de los grupos de presión es variable y depende de la capacidad de los políticos para impedir disenso. La presión del gasto público, es sumamente fuerte cuando se utiliza como comprador de conciencia, a todos los niveles de clases, religión, función.

En el caso de Venezuela el petróleo se constituye en caja de financiamiento de la pobreza; mecanismo de sustentación de gobiernos fundados en la esperanza de sacar a la población de la pobreza a base de becas y ayudas que terminan financiando al más inmenso caudal de votos, este financiamiento a la pobreza permite evitar el disenso.

Los únicos que existen por esencia en y solo en la democracia son los partidos políticos, sindicatos y demás operadores políticos, líderes de barrio, de juntas de vecino, fauna pura fauna; A quienes les va la vida en preservar tal estado de cosas.

Es común observar alianza o vínculos entre operadores de cúpulas, que hacen vida en las direcciones de las fracciones u organizaciones políticas, orientadas estratégicamente a promover la separación del elector a partir del discurso ofensivo y descalificado.

Pero entre esa “cúpula podrida” se logra los más jugosos contratos y prebendas entre los funcionarios del régimen y los representantes de los factores de la oposición. Su cercanía con la pobreza es pura ficción y discurso.

Basta ver un candidato electo para cualquier puesto, con el tiempo se pone obeso y le surgen bienes y riquezas inexplicablemente “ganadas” por su esfuerzo, el sueldito del ministerio y su asombrosa capacidad de ahorro.

La legitimidad política proviene del origen y la actuación del gobierno ajustada al estado de derecho, a lo que denomina el Dr. H Kelsen Personalidad Moral del Estado y no a las presiones de la opinión pública o los grupos de poder.

La gobernabilidad democrática se sustenta en la represión de la violencia, del abuso del poder, de la corrupción, menor populismo y discurso divisionista, de la coerción o el chantaje.

La democracia no requiere de la violencia para desarrollarse y consolidarse como sistema que garantice la paz.

Las relaciones entre gobierno democrático y la sociedad civil son de equilibrio dinámico. La gobernabilidad depende del entendimiento del bloque de poder y si este o una parte importante de él, se colocan en disenso y realizan oposición sustancial la democracia se puede convertir en ingobernabilidad.

Cualquier sistema democrático puede estar legitimado por elecciones, pero es susceptible a perder legitimidad de origen si caudillos hábiles o inescrupulosos golpean los puntos vulnerables aprovechando las alianzas corporativas, oportunistas de quienes entienden el sistema democrático de gobierno y oposición como el gran negocio de todos los tiempos.

El debilitamiento del sistema democrático no proviene de la pobreza, la inflación ni la corrupción (muy por el contrario pareciera que son el soporte fundamental del discurso populista para captar votos o bien de la oposición como del oficialismo), sino de la fractura del bloque del poder.

El consenso en ocasiones está sustentado en el irrespeto del Estado de Derecho, concentración de poder y corrupción moral, desvirtuando los valores principales del estado y del concepto de democracia que priva en la voluntad colectiva, pasando por encima de la personalidad moral de estado.

Llegando incluso a promover el desgobierno, desorden y aparente populismo judicial desde el poder central del gobierno para justificar actos vandálicos promovidos y amparados por funcionarios y operadores políticos del partido y grupos de partido en el poder, para justificar la ingobernabilidad de la democracia por la vía normal.

Cobra vigencia el presidencialismo, el ventajismo institucional (básicamente amparado en ventajismo judicial), lo cual debe ser eliminado para recobrar el orden institucional.

¿Cómo hacerlo con la conciencia colectiva inyectada del abuso del poder y la impunidad judicial? ¿Cómo sustentar el sistema democrático y el bloque de poder?

Otro factor importante en el desgobierno es la utilización del partido y los funcionarios que viniendo del partido, utilizan cargos públicos para actuar mas como operadores políticos más que funcionarios al servicio de ciudadano.

En ese sentido el funcionario se reduce a militante activo del partido; Pagado por el Estado para que primero vote, y luego, “piense” en función del partido de gobierno y sus “lideres fundamentales”.

Bajo ese enfoque se olvida que el Estado es la Sociedad y que la estructura del Estado está orientada a satisfacer el bien común.

Que la Democracia se centra en los espacios de diálogos, consenso y disenso.

La quiebra del sistema democrático no es culpa de la pobreza, marginalidad, desempleo, sino de la estructura de poder y los operadores políticos incapaces de actuar más allá de sus intereses, Que la sociedad a la que engañan y timan, es a la que van de nuevo a exigirle que voten por ellos. Operadores políticos que se olvidan del bien común o de lo que llaman burlonamente el interés colectivo.

El pobre y la pobreza son utilizados como un recurso discursivo, cínico y populista.

lunes, 1 de junio de 2009

Estado y legitimidad. Un punto de vista hacia el eslabón de la pérfida democracia.(II)

Foto José M Perozo P 2008


Pero sin duda el signo fundamental de la Democracia es el ejercicio indirecto de la soberanía por el pueblo, a través de representantes electos, paradójicamente de forma directa, mediante elecciones secretas, libres y universales.

Sin embargo la Democracia como régimen político no se agota en la representación ni en la participación política.

Progresivamente, en particular después de la segunda guerra mundial, la democracia como régimen político se vincula esencialmente a otros factores que van más allá de la sola elección de funcionarios o mecanismos de participación directa y que se refieren al funcionamiento del gobierno democrático. Vinculado al ejercicio del poder y la separación e independencia de los poderes del Estado, respecto a la garantía de los derechos humanos, pluralismo político, de los derechos laborales y la libertad de expresión.

En el mundo contemporáneo no basta que el origen del gobernante esté en el sufragio para que se lo considere democrático, sino que tiene que cumplir con otros elementos esenciales para tener legitimidad democrática y garantizar que sea un “gobierno para el pueblo”. ¿Donde habrá usted escuchado esa afirmación anteriormente?

La Democracia exige respeto y garantía de los derechos humanos y de las libertades fundamentales. Estos no pueden existir sino en Democracia y no hay Democracia si aquéllos no se garantizan, por más origen electivo que tengan los gobernantes.

En el mundo contemporáneo la doctrina de los derechos humanos y su primacía se han convertido en parte importante de la Democracia, al punto de que un régimen en el cual se violen los derechos humanos, la libertad de expresión y en general las libertades fundamentales del hombre es esencialmente antidemocrático.



Pero además, la Democracia exige que el acceso al poder y su ejercicio se realicen con sujeción al Estado de Derecho, es decir, respetándose la Constitución y las leyes.

El acceso al poder no solo se realiza a través de elección de los representantes, lo que debe hacerse con sujeción a lo establecido en la Constitución, sino también mediante la designación de los titulares de órgano con arreglo a la propia Constitución.



Por ello, es esencialmente antidemocrática tanto la usurpación de cargos electivos como el ejercicio de cargos públicos por titulares nombrados violándose los requisitos y normas constitucionales.

Pero además un elemento esencial de la democracia es el pluralismo político, de manera que todas las organizaciones y partidos políticos puedan tener efectiva posibilidad, no solos de acceder al poder, sino de participar políticamente en la conducción de la sociedad.

El gobierno democrático, además debe ser un gobierno para el pueblo en su conjunto y no para una parte o grupo político. Por tanto, sin pluralismo político no puede haber democracia siendo esta incompatible con un régimen de partido único o hegemónico o un Estado integrado por funcionarios al servicio de una parcialidad política.

Por otra parte la Democracia como régimen político exige mecanismos constitucionales que aseguren el control del poder, lo que implica por una parte un régimen de separación e independencia de los poderes públicos y por otra parte, un régimen de distribución territorial del poder.

El principio de la separación de poderes es tangencial en la Democracia como lo es el principio de la representación popular mediante el sufragio para el ejercicio de la soberanía.

Solo el poder puede controlar al poder y su ejercicio abusivo. En este caso el poder soberano del pueblo. Por lo que, cuando no existe la separación e independencia de los poderes no hay Democracia.

En otras palabras es incompatible con la Democracia un sistema de gobierno que concentre y centralice el poder en la figura del Presidente, en una institución o en un solo partido. Al contrario la Democracia implica la separación de los poderes públicos de manera que exista balance y contrapeso entre ellos, es decir, posibilidad de control del poder.

La Democracia además conduce a la distribución territorial del poder público en entidades regionales y locales, de manera que el ciudadano y sus agrupaciones participen efectivamente en el ejercicio del poder público.

Solo cuando está asignado el control del poder y de su ejercicio conforme al Estado de Derecho, pueden tener vigencia otros componentes fundamentales de la Democracia, como la transparencia y la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública, la probidad y la actuación de la Administración pública al servicio de los ciudadanos.



Adicionalmente una democracia exige el respeto de los derechos laborales, entre los cuales ocupan lugar preferente la participación libre e igualitaria en sindicatos y gremios sin injerencia del Estado. Los derechos de los trabajadores deben estar garantizados por el Estado y éste no puede intervenir en sus organizaciones.

Todo control e injerencia del estado en los sindicatos de manera que la libertad sindical quede sometida, es esencialmente antidemocrática. (50)

jueves, 28 de mayo de 2009

Estado y legitimidad. Un punto de vista hacia el eslabón de la pérfida democracia

Atardecer desde el Punte Rafael Urdaneta. Foto Gabriela Caroina Perozo Balza 2008

Hay dos tendencias peligrosas que deben evitarse en el campo de las relaciones humanas. La primera es promover el discurso de la culpa y la acusación. Las comunidades están formadas por emociones que se contraponen al paisaje de la pobreza o exclusión social.

La segunda, hace referencia a la discusión de lo sociológico y/o político, y más terrible aun en el campo de la sociología política, no debe empantanarse en dilucidaciones comparativas acerca de las teorías contratantes de la Democracia y la naturaleza de la soberanía popular respecto a los derechos de las minorías en la Democracia Representativa.

Adentrarse en cualquiera de estas dos vías significa enredarse en un debate puramente ideológico que tendría poca utilidad en el plano de la realidad, para entender como Venezuela se convirtió en una sociedad tan violenta y polarizada, mucho menos para abordar la posibilidad de mantener o consolidar la Democracia para el futuro.

Seguir cualquiera de estos dos planteamientos en el mejor de los casos, solo evidencia el sesgo del autor; Como afirma el Ex presidente de Brasil Dr. Fernando Cardozo “la interpretación subjetiva a nivel meramente político”

La idea fundamental que se discute entraña dilucidar el fracaso de la dirección democrática en función del fracaso o fractura de la condición de Estado. Por ejemplo, El fracaso en la protección de la ciudadanía como política de Estado, incide en las libertades civiles básicas, tales como el derecho de libre asociación y manifestación pública.

La estructura del poder central en relación a las estructuras políticas comunitarias.
A pesar del sistema de Estado Federativo que rige en Venezuela; La administración de los fondos de todo el sistema federal es controlada casi por completo de facto por el poder ejecutivo y la asamblea nacional.

Desde el fin de la Guerra Federal, con el inicio de la dictadura de Juan Vicente Gómez en 1911, el Estado venezolano ha mantenido una fuerte tendencia centralizadora, aun contraria a los mismos postulados contenidos en la Constitución.

El esquema macroeconómico actual es continuación, con más o menos maquillaje, del esquema proteccionismo y sustitutivo de importaciones, revestido de liberalismo y populismo colapsado (y sin sustituto) por los impredecibles ciclos de precios de los productos y la perdida, a lo largo de los años, de la cuota de participación en los mercados internacionales para extracción y exportación de petróleo

Paradójicamente, y parece que contradice la afirmación anterior, los inmensos ingresos petroleros, que año tras años, gobierno tras gobierno, ha recibido el ejecutivo se han invertido en empresas propiedad del Estado para producir acero, aluminio y electricidad, para satisfacer las demandas del mercado nacional e internacional, con la curiosa particularidad de ser materia prima sustituta de materia prima.

Esto es, los japoneses compran la materia prima aluminio a las nuestras empresas de Guyana y nosotros le “compramos” bienes finales elaborados con ese aluminio.

El monopolio y control del Estado sobre todas las industrias básicas funciona de forma similar a las economías planificadas de la era soviética. El estado también genero planes quinquenales y se premio a quien a trocha y mocha “cumplió” con las “metas”.
Pero cuarenta años más tarde aun hay grandes contingentes de la población que vive en condiciones de pobreza crítica y empeorando. Por ello aun los candidatos siguen “amando a los pobres”.

Después de casi cinco décadas y de todos los billones de dólares del mundo, el petróleo continúa sirviendo para el populismo, la corrupción y la reproducción de la pobreza como sustento de la Legitimidad del Estado


El nuevo contrato social requiere la presión sobre las instituciones democráticas.