sábado, 31 de enero de 2009

Sociedad civil y sociedad politica en la noción de Bloque Histórico

Sociedad Civil

Conjunto de “organismos vulgarmente llamados privados”, correspondiéndole la función de hegemonía, que el grupo dominante ejerce en toda la sociedad. Todas aquellas instituciones que están fuera del Estado, de lo gubernamental, se consideran instituciones de la sociedad civil.
Instituciones que actúan fuera de la esfera del Estado (sociedad política), esto es, iglesia, sindicatos, partido político, industria, junta vecinal, etc. La sociedad civil la supone A. Gramsci de mayor predominio en la superestructura, ya que en ella se forma la dirección intelectual y moral de la sociedad. Esto es, el sistema de valores, ideas, que legitiman el comportamiento social y que avalan la forma de Estado: Democracia o Dictadura.

La sociedad civil puede ser, así mismo considerada como la hegemonía cultural y política (ideología) de un grupo social sobre el conjunto de la sociedad, como contenido ético del Estado. El grupo social que por si solo o través de alianzas logra instaurar el dominio-orientación política, le impone su contenido ético al Estado.

Antonio Gramsci da varias definiciones de sociedad civil, pero en todas ellas esta presente la función de hegemonía que el grupo dominante ejerce en la sociedad; siendo la hegemonía la dirección intelectual-moral que los intelectuales producen y difunden a través de los aparatos ideológicos. (L.Althuser, 1.967)

De allí que la sociedad civil se asuma como una “totalidad compleja”, cuyo campo de acción es complejo, producto de la lucha por el poder que se desarrolla en su seno. Los grupos o clases sociales rompen o forman alianzas para imponer su dirección hegemónica. Dirección hegemónica que se produce, difunde e impone:

a. Como ideología de la clase dirigente, en tanto que abarca todas las ramas de la ideología, desde el arte, ciencias, economía, derecho, etc.

b. Como concepción del mundo difundida entre todas las capas sociales a las que liga de este modo a la clase dirigente, en tanto se adapta a todos los grupos, de ahí sus diferentes grados cualitativos: filosofía, religión, sentido común, folclore.

c. Como dirección ideológica de la sociedad, se articula en tres niveles esenciales:

c.1. La ideología propiamente dicha.
c.2. La estructura ideológica: las organizaciones que crean y difunden la ideología.
c.3. El material ideológico: los instrumentos técnicos de difusión de la ideología (sistema escolar, medios de comunicación, bibliotecas)

El concepto central en la discusión de la sociedad civil y su papel de hegemonía, lo representa la ideología, entendida como la concepción del mundo de la clase dirigente, difundida en toda la sociedad formando sistemas de integración y basamento que le da homogeneidad a las manifestaciones reconocibles en la cultura, la religión, la economía, la filosofía la historia, la política.
La ideología elabora la concepción del universo, el hombre y la sociedad como expresión cultural de la clase dominante. Es el intelectual, el hombre de ideas, conociendo la historia del pensamiento, desarrolla teorías, conceptos a fin de dirigir las clases subalternas, que se afilian a la “filosofía superior” que sustenta el sentido común.

El sentido común le otorga homogeneidad al pensamiento de la dominación, pero así mismo, lo diversifica formando múltiples contradicciones entre los grupos o clases dominadas. La religión, por ejemplo, que unifica a través de la fe, presenta diversas diferencias en su seno.

El pensamiento intelectual elabora elementos ideológicos difundidos a todas las estratificaciones de la sociedad promoviendo en la sociedad civil la dominación de la clase dirigente.

Es importante destacar que los intelectuales en Gramsci, se ubican tanto en la clase dominante o dominada. El dirigente sindical representa la dirección ideológica de la elaboración de reivindicaciones que los grupos obreros presentan ante el Estado.
De tal forma que el intelectual organiza el material destinado a mantener, defender y desarrollar el sistema de ideas que articulan la dominación o la disidencia social. El intelectual orgánico produce símbolos ideológicos (valores) para sustentar la dominación, convirtiéndose en ideólogos del sistema o se constituyen en ideólogos de los grupos revolucionarios, contrarios al sistema de dominación establecido.

Sociedad política.

Función de dominio directo o de comando que se expresa en el Estado y en el gobierno. Opuesta a la sociedad civil le corresponde en la superestructura representar la esfera del dominio directo de la coerción de la ley y el ejército

Gobierno político, es decir, el aparato de coerción estatal que asegura legalmente la disciplina de grupos disidentes o no. Es a través del estado que la sociedad asegura la disciplina, aceptación de la dirección ideológica que impone las clases dominantes de la sociedad civil. Pero de igual forma garantiza que los grupos dominados acepten de forma pasiva o activa; consciente o inconscientemente la dominación.
La acción de coerción del Estado vale así mismo para los grupos disidentes que buscan romper la hegemonía.
De allí que la función primaria de la Sociedad política sea el ejercicio de la coerción jurídica y militar para la conservación, pacifica o violenta, del orden establecido por la clase hegemónica.

La sociedad política en su afán de conservar la expresión política de la dominación de la clase dominante, juega un papel secundario en la formación de la dirección intelectual y moral de la sociedad. Pero garantiza, una vez instaurado el sistema de gobierno, a través del derecho, el sistema hegemónico.

Se distingue en la formación de la sociedad política las formas de relacionarse con la sociedad civil:
La dictadura como expresión de dominio militar necesario ante el surgimiento de una nueva hegemonía que produzca el rompimiento del bloque histórico o en democracia cuando se presenta como aparato técnico-militar para garantizar la coerción dentro del estado de derecho o como aparato político-militar cuando asume la dirección política, abierta, junto a la clase dirigente.

Estas formas de expresión de la sociedad política devienen de:
a. El rompimiento de la dirección ideológica por grupos disidentes, que al entrar en contradicción con la clase dirigente, ponen en peligro la hegemonía que ella ejerce; y
b. cuando la clase dirigente pierde momentáneamente la dirección de la sociedad civil, apoyándose en la sociedad política para mantener la dominación.

En tal caso, la sociedad política se identifica por:

a. Agrupa el conjunto de las actividades de la superestructura que dan cuenta de la función de coerción.
b. Es una prolongación de la sociedad civil, cuando la clase hegemónica controla la sociedad a través del poder político.
c. La sociedad política juega un papel secundario en el sistema hegemónico.


Relación entre sociedad civil y sociedad política.

Colaboración en el seno del Estado de los órganos de las dos sociedades:
Esto es, para la sustentación del Estado como instrumento de dominación, la sociedad civil y sociedad política logran movilizar tanto el consenso y la coerción como orientadas a mantener la unidad nacional alrededor de sus actos (Medios de comunicación social, opinión pública, Asamblea), de tal forma que actúan como un solo bloque en función de la educación, la salud, el deporte, la cultura. Las instituciones mixtas, o lo privado actuando en áreas de exclusivas del gobierno, y este a su vez cumpliendo roles de competencia del ámbito privado.
El estado garantiza en todo caso los servicios que no pueden ser “asumidos” por la sociedad civil.

Distinción entre sociedad civil y sociedad política.

Son dos aspectos diferenciados de la hegemonía de la clase dominante. Son nociones fundamentales de dos instancias de la superestructura, que brindan consenso y coerción a la dominación.
Si bien hay instituciones que pueden depender simultáneamente de ambas (la educación), otras deben afianzarse en una de ellas (religión o ejercito), su distinción va a depender del desarrollo de la formación económico-social en un momento histórico determinado.

Para que la hegemonía sea sólidamente establecida, es necesario que la Sociedad Civil y la Sociedad Política estén igualmente desarrolladas y orgánicamente ligadas: de tal manera que la clase dominante puede utilizarlas alternativamente y armoniosamente para perpetuar su dominación.

Sociedad civil y la sociedad política definen el nivel estructural de la formación socio económica. Para Carlos Marx la estructura es el conjunto de fuerzas materiales de la producción; donde las clases sociales definen su posición en la dominación.
La superestructura, “reflejo del conjunto de las relaciones de producción”. Momento jurídico, político e ideológico, en el cual la clase dominante define su rol hegemónico en la sociedad.

El vinculo entre la estructura y la superestructura forma el Bloque Histórico; definido como él vinculo “orgánico” necesario para el movimiento evolutivo de la estructura y la superestructura.
Movimiento originado y “administrado” por los grupos sociales dirigentes que actúan sobre la base de dos principios: propiciar las condiciones objetivas para el desarrollo de las fuerzas productivas y crear las condiciones que garanticen la perpetuidad de la dominación.
La ideología que se produce en el seno de la clase dominante, organiza a los grupos dominados y orientar su comportamiento en conformidad con las condiciones socio económicas del desarrollo de las fuerzas productivas. La “organización” forma las condiciones perfectas para la creación de la conciencia social, el hombre adquiere conciencia de su posición o asume la ideología de la dominación.
La ideología de las clases dominantes es contraria a la acción revolucionaria y liberadora que la Conciencia que toma el trabajador al romper con las elaciones de dominación capitalista, pasando a la concepción de modelo de economía socialista fundada en la propiedad social de los medios de producción

Al ser la superestructura el motor de movimiento del bloque histórico, es allí donde las ideologías desarrollan su lucha, de la cual surge la conducción ético-política de la sociedad, necesaria para organizar los grupos sociales y dirigirlos en conformidad con las actuales o nuevas condiciones de la dominación. Apareciendo el vinculo de unión entre la estructura y la superestructura, terreno en el cual las fuerzas productivas materializan la abstracción ideológica de la dominación.

Es verdaderamente sorprendente la vigencia del pensamiento de A. Gramsci, al proponer que no solo basta la vinculación ideológica entre los grupos de la dominación para garantizar la dominación; es conveniente que la clase dirigente observe en primer lugar los fenómenos de coyuntura, que confundidos con los movimientos orgánicos, ocasionan fisuras entre las fracciones de clase.
En segundo lugar, los impulsos individuales de los lideres que conducen a “errores”; en tercer lugar que los errores no sean voluntarios, sino consecuencias de la lucha ideológica y su ordenación de los factores de la dominación y; en cuarto lugar, si el error es voluntario, consiente, generaría movimientos individuales, polémicas en la “opinión publica”, subsanables y sin mayor interferencia en el desarrollo de la dominación.

Es definitivo que la superestructura es dinámica en el bloque histórico. Dinámica que depende de las posibilidades reales de actuación de los grupos, disidentes o seguidores, sus luchas internas y la toma de conciencia, lo que permite que la dinámica pueda transformar los factores de fuerza de la dominación.

Hegemonía.

La dominación de clase no basta para la construcción de la hegemonía, esto es la dirección intelectual y moral del bloque histórico. De allí que la hegemonía sea en principio la dominación de clase, que logra imponer su “visión del mundo” al resto de las fracciones o grupos de clase dominantes.

La hegemonía permite comprender que el concepto de Estado no es completo sin entender que es la sociedad civil la que le impone el carácter de clase a esa instancia político-administrativa de la sociedad política. Es decir, que la hegemonía, conducción moral e intelectual, le imprime la base social al Estado y a las clases dirigentes. Base social formada por los obreros, campesinos, profesionales, que asumen para sí la conciencia de la ideología de la dominación.

La clase dirigente a nivel de estructura dirige consensualmente la sociedad, difundiendo su concepción del mundo, bajo el resguardo de la coerción del Estado (sociedad política).
La hegemonía no es una simple alianza política; es una fusión total de objetivos económicos, sociales, políticos entre el grupo dirigente y los otros grupos de la dominación. Alianza que se da en el plano de la ideología, difundida entre toda la sociedad, determinando los objetivos de la unidad nacional intelectual y moral de la clase hegemónica, clase que ha podido articular a su interés, los de otros grupos sociales a través de la lucha ideológica.

Para que se constituya una clase hegemónica, ésta debe renunciar a su visión corporativa para tomar en cuenta los intereses de los grupos sociales a los cuales aspira ejercer la hegemonía, desde luego, esto supone tener en cuenta los intereses y tendencias de los grupos sobre los cuales se ejercerá la hegemonía y supone asimismo un cierto equilibrio, sacrificando los grupos hegemónicos, parte de su naturaleza corporativa.

La hegemonía se alcanza por dos vías.

1. Transformismo: Absorción o neutralización gradual pero continúa (con distintos grados de eficacia) de los elementos activos que habían surgido de grupos aliados e, inclusive, de grupos de oposición (Revolución Pasiva)

2. Hegemonía expansiva o exitosa: Fundada en el consenso activo y directo, resultado de una genuina adopción de los intereses de las clases populares por parte de la clase hegemónica, que permite crear una autentica voluntad nacional- popular (folclore)

Mientras la primera suma o agrupa amplios sectores de las clases populares, el transformismo los excluye del sistema hegemónico.

En definitiva la hegemonía definida como la capacidad de una clase para articular a sus intereses los de otros grupos sociales, entonces veremos que ello puede suceder o hacerse en dos sentidos; muy distintos:

a. Articulando los intereses de los grupos en tal forma que se los neutralice evitando así el desarrollo de sus reivindicaciones específicas.
b. Articulando en tal forma que promueva su pleno desarrollo y conduzca a la solución final de las contradicciones que ellos expresa.

Sólo una clase fundamental puede llegar a ser hegemónica.


Bibliografía básica
Althusser, Louis. La revolución teórica de Marx. Siglo veintiuno editores. 1977
Portelli, Hugues, Gramsci y el bloque histórico. Siglo veintiuno editores. 1995
Poulantzas, Nicos, Estado, poder y socialismo