jueves, 22 de julio de 2010

Apuntes sobre funcionalismo o cuando el marxismo se toma como bufonada (I)


Malinowski expresaba que el funcionalismo tiene como objeto la “acción social” de sujetos sociales, analizados por su función, por el papel que representan dentro del sistema integral de cultura y por la manera como se relacionan entre sí dentro del sistema.

Toda acción social, para T. Parsons, es analizable en la medida que su motivación y consumación como acción, está “mediada” por cuatro sistemas: biológico, personalidad, social y normativo o cultural. La sociedad como objeto de estudio es susceptible del análisis funcional.

Se define Funcionalismo como el cuerpo teórico que analiza los hechos sociales, en todos los niveles de desarrollo de una función, el papel que representa dentro del sistema integral de cultura y por el sistema de relaciones que tienen entre sí, los elementos del sistema.

El sistema de relaciones se da en la estructura social en la cual se distribuyen y organizan de acuerdo a un orden establecido las instituciones, creencias, modos de cultura, tomadas como fundamentales para el Estado, la Nación y la Sociedad.

En la sociedad la acción humana está fundamentada y delimitada por valores básicos. Los valores prevalecen sobre las normas y principios y estas a su vez, sobre los roles.

En el análisis funcionalista es importante considerar:



1. La actuación subjetiva (conducta) del actor y las condiciones objetivas de los fenómenos sociales.
2. Los cuatro aspectos fundamentales del sistema social son: Valores, Actor, Rol y Normas.
3. El significado de los valores para el sistema social.
4. Las acciones sociales que contribuyen o aminoran la intensidad de la norma.
5. Las motivaciones que pudieran dar origen a funciones o disfunciones.
6. Las conductas conscientes o inconscientes de la acción social.

Las funciones pueden requerir un nivel de conciencia para su realización. El valor de una norma puede ser conocida por el actor; por ejemplo, el educador ante su deber de enseñar. Esto representaría la función manifiesta, acompañada de actuaciones orientadas a cumplir a cabalidad con la acción de administrar la clase.

Pero, más allá, esta la concepción de promover una conciencia crítica del papel (rol) que le toca cumplir en la sociedad al educando.

Conciencia crítica que operaria en la conciencia, fortaleciendo los valores de la familia, la religión, que conduciría a actuaciones (función latente) positivas, que favorecerían la “adaptación o ajuste” del sistema social. La actuación conocida la desarrolla el Actor, personas o instituciones que desarrollan las acciones orientadas a un fin.

El actor orienta (rol) su acción en un determinado ámbito o situación, bajo normas culturales, sociales, religiosas. La actuación del actor la define su status o posición en el sistema social. Status o posición del actor en la sociedad viene dado por la clase social, nivel cultural, oficio, religión, grupo. Las nociones de actor, rol y status le asignan expectativas al comportamiento de individuos o instituciones, articulando las acciones y su integración con el sistema social. Esta integración se sustenta en la teoría del sistema de la acción social desarrollado por R. Merton, quien estableció que la acción de un actor, se desarrolla y orienta hacia objetos preestablecidos, evaluados e interpretados a partir de motivaciones conocidas-aprendidas que permiten asignar valores.

El primer componente del sistema es el subsistema biológico, esto es, componente biosicosocial del hombre, a través del cual la carga genética del ser humano trasfiere emociones, sentimientos que lo hacen reconocerse parte de un sistema social dado. El niño que recibe una determinada carga genética de sus padres, pasa a formar parte a través del proceso de socialización de grupos que contribuyen a moldear su personalidad. Llamándose subsistema de personalidad a todo el sistema cognitivo que orienta y motiva la actuación de un actor.

El proceso de socialización (subsistema social), que se inicia en la familia, introduce al actor en interacciones necesarias para su futura acción social (función); las ideas, creencias, costumbres (subsistema cultural), conforman orientaciones de valor para la orientación del actor. Es decir, el plano consciente-inconsciente se origina al fijar o negar pautas culturales internalizadas por el actor.

El actuar de un determinado modo, consciente o inconsciente, le da al status del actor la concordancia necesaria para que su actuación tenga un sentido, una orientación (rol) hacia los fines de la sociedad.

El rol articula al actor con la sociedad.

Entre las principales definiciones básicas en el Funcionalismo, se tienen las siguientes:

1. Función: consecuencias observables que favorecen la adaptación o ajuste del sistema.
2. Función Manifiesta: conductas conscientes del actor.
3. Función Latentes: conductas inconscientes del actor.
4. Disfunción: Consecuencias observables que aminoran la adaptación o ajuste del sistema.
5. Afunción: Consecuencias observables ajenas al sistema.
6. Actor: Individuo o colectividad que se desenvuelve en determinado ámbito de acción social.
7. Rol: Orientación de un actor.
8. Status. Posición que ocupa el actor en la estructura social.

Talcott Parsons considera el análisis del Actor dado una determinada situación formado por objetos de valores, que presentan alternativas de elección. El actor hace su elección en función del rol que representa y que, arrastrado por impulsos, elige entre satisfacer su necesidad sin considerar a otros actores u objetos o sacrificar su satisfacción, producto de las normas o cualquiera otra consideración impuesta por el entorno.

domingo, 27 de junio de 2010

Imagen tomada de Internet

En fin, como reflexión al palabreo escrito en los tres anteriores escritos, dejo unas reflexiones para comprender:

Qué es eso de aupar una lista o un carnet o hacer caritas y pararse en manos para ser “socialista”. El Socialista de convicción es profundamente respetuoso de la Dignidad Humana.

El Socialista de convicción no adula, hace listas o maromas para agradar; Lo que sí es un convencido del trabajo Creativo, Productivo, Colectivo y Socialmente Necesario.

El Socialista de convicción no busca cargos para humillar o privilegios personales y nepotismo o hacer uso indebido del dinero público.

El Socialista es Integro, Responsable, Honesto e incorruptible.

En fin un Socialista de convicción cree en los poderes creadores del pueblo, la Dignidad Humana y el amor de Dios por sus Hijos.


En cada formación económico-social, todas las formas de la conciencia están concatenadas entre sí, y en su conjunto constituyen la vida espiritual de una sociedad concreta.

La particularidad de las necesidades sociales que dan origen a las formas de conciencia social, determinan asimismo el rol histórico/social/concreto que tales formas desempeñan en la vida y desarrollo del hombre como fundamento de sustentación del colectivo social.

La formación del hombre nuevo pasa por la formación de los elementos materiales de la concepción científica del mundo, la educación moral, cultural, técnica y estética, lo cual atestigua el inmenso papel que desempeñan las correspondientes formas de la conciencia social (Ser social y conciencia social).

El reconocimiento de ser miembro de sociedad entonces será un acto Racional, propio del acto conciente reflexivo que el Ser hace en función de su conocimiento, percepciones, emociones que le llevan a reconocer valores, principios normas como suyos para ajustar su comportamiento a la convivencia social.

El civismo privilegia la norma constitucional de la sociedad, supone la existencia irrestricta de la Constitución como norma y valor de vida en la democracia; y es,
a través de la Constitución, donde además, tiene sentido y contenido las instituciones, bajo condiciones de sociedades participativas, plurales y divergentes.


sábado, 19 de junio de 2010

Articulo Ideología o conciencia social: simbología vs poder autoritario (III)

Que favela o barrio de nuestra americalatina ha cambiada su miseria, a la luz de cualquier cambio de la inmensurable riqueza de su tierra explotada, bajo la mirada indolente (indolentemente corrupta) de los gobiernos
La política es la práctica social a través de la cual se produce la realización efectiva de la relación Estado-individuo-comunidades. En este sentido, su práctica está llena del referente sociocultural histórico que le da simbolismo al conjunto de necesidades del individuo-comunidad y la efectividad del Estado en satisfacerlas.

La nueva historia social o cultural, como es denominada esta matización de la precedente historia de las mentalidades, sucumbe al afán democratizador de los hechos empíricos al pretender reformular los acontecimientos y las ideas gracias al tamiz de los sujetos, convertidos en los creadores, por intérpretes, de hechos como el nacional o las transformaciones sociales.

En este continuo de escribir bajo el concepto metódico del ensayo, tomare como hilo conductor los aportes ubicados en el texto Las ideas políticas en el siglo XXI, editado bajo la coordinación de compiladores del Prof. Joan Antón Mellón, en tanto que si bien el contenido simbólico es en ocasiones un reflejo invertido de la realidad de la realidad, en la conciencia del hombre y su mundo objetivo; ese reflejo de la realidad constituye la base de la práctica política de la dominación del Estado y los grupos sociales que lo sustentan o respaldan.

Pero si bien, en la sociedad, la noción de dominación obedece a un acto reflejo inconsciente del individuo, se acompaña de practicas políticas de sujeción a grupos concretos y símbolos que manipulan la conciencia colectiva hacia elementos de la manifestación gesta histórica, héroes, tradiciones, costumbres y sobre la histórica formación de la dependencia de los órganos del Estado, fundamentalmente del ejecutivo, para que satisfagan las necesidad humanas y materiales del individuo-comunidad.

Las distintas formas de la conciencia reflejan los distintos dominios y aspectos de la realidad y (por ejemplo, las ideas políticas reflejan las relaciones entre las clases, naciones y Estados) sirven de base a los programas políticos que se plasman en la actuación de las clases y grupos sociales.

Cada forma de la conciencia posee un objeto peculiar de reflejo y se caracteriza, asimismo, por su forma especial de reflejar (por ejemplo, concepto científico, norma moral, imagen artística, dogma religioso). Pero la riqueza y la complejidad del mundo objetivo sólo crean la posibilidad de que aparezcan distintas formas de conciencia social.

Lo consciente que describe conceptualmente las vivencias del sujeto, por el ejerció de la percepción, coloca énfasis en los valores que tiene el inconsciente en la vida del sujeto. Inconsciente es una de las tres aéreas descritas por Sigmund Freud para conceptualizar el funcionamiento de la psiquis humana.

Lo consciente describe la capa más superficial de la mente poniendo el acento en el valor que tiene el inconsciente en la vida del sujeto, en particular en todo lo relativo a la esfera del sentimiento y la motivación. Gancho importante para la práctica política de manipulación de sentimientos, deseos, anhelos presentes e insatisfechos en los individuos-comunidad, en tanto que se apropian desde el Estado, los grupos dominantes, de la voluntad colectiva y una falseada solidaridad para el pueblo necesitado.

Qué comunidad pobre de América Latina, por ejemplo, ha visto mejorar sus condiciones de vida, no más allá de un tubito de agua potable, o un consultorio de misión desasistido.

Que favela o barrio pobre ha superado el hampa que los agobia o que salario mínimo del trabajador no deja de ser una mofa a la dignidad humana al lado de los sueldos, regalías y ganancias jugosamente capitalistas de Presidentes, parlamentarios ministros y directivos de empresas del Estado.

La conciencia social existe y se manifiesta en las formas, de la ideología política, de la conciencia jurídica, de la moral, de la religión, de la ciencia, del arte y de la filosofía. La diversidad de las formas de la conciencia social está determinada por la riqueza y diversidad del mundo objetivo mismo: la naturaleza y la sociedad.

sábado, 12 de junio de 2010

Ideología o conciencia social: simbología vs poder autoritario (II)

Imagen tomada de Internet, 2010


Para sustentar el compromiso de explicar la razón espiritual/simbólico de la concienciación y la sujeción a prácticas políticas dominantes en el ámbito de la Democracia (liberal o popular), seguiremos (y recomendamos) los escritos de la MSc. Maura de la C. Salabarría Roig quien magistralmente apunta que es muy …”difícil delimitar en las dimensiones de los valores, qué porciento es reflejo exclusivo de la vida política del país o cuáles pudiéramos caracterizar como sus contenidos específicamente políticos”.

Es difícil delimitar el marco valorativo que sustenta el contenido espiritual/simbólico de la Democracia, en tanto que esta asume en americalatina ser un valor en sí mismo; Para nuestros ciudadanos y ciudadanas la libertad es la democracia y así mismo se afianza en la familia. Los hijos reclaman libertad para decidir sobre sus asuntos particulares de amistades, gustos y preferencias en moda o estudios.

Tal como señala la autora Salabarría Roig los valores se mueven a la vez en los planos espiritual y material de la actividad humana, se forman a partir de cualquiera de las áreas de la misma y tienden a convertirse en un contenido relativamente estable de la cultura general.

Los valores nos permiten percibir el sentido del deber ante normas o comportamientos buenos o malos y adversar manifestaciones, materiales o espirituales, contrarias a a nuestras tradiciones, costumbres o formas de comprender la realidad.

Este sentido del deber ser caracteriza la integración del sistema político en el establecimiento de relaciones sociales, convirtiendo los valores factores significativos para las practicas políticas de los actores sociales.

Esta situación antes señalada obedece a:

1. La influencia histórica en la concepción de las relaciones sociales sel sistema político y su carácter normativo. En el caso de la Democracia venezolana, tras más de 60 años de instaurada en el país, esta se constituye en un valor en si misma.

2. Por otro lado, el carácter aglutinador de las prácticas políticas que, condicionan la integración del ciudadano y ciudadana al sistema político, convirtiéndose en un factor, la práctica política, determinante en la composición de la cultura política.

Los valores emergen en condiciones socioeconómicas culturales concretas y al ser expresión de las mismas, tienen estrecha relación con las necesidades por lo que su transformación está asociada a la satisfacción o insatisfacción de aquellas. Esto implica que no tienen un contenido abstracto, es decir, ellos son concretos y fuera de dicha concreción, sólo son capaces de movernos a actuar en sentido relativo.

Es por eso que desde el área de la cultura política los valores ocupan papel preponderante para tipificar la construcción de modelos de acción políticos, capaces de atraer la voluntad colectiva y forjar una identidad común.

En el ámbito de la cultura política, el valor implica la asignación consensuada de significados vitales a los objetos políticos, a las normas y pautas de comportamiento que se derivan de su funcionamiento, a la actuación de los actores políticos, en relación a eficiencia del sistema política para lograr la estabilidad del Estado.

Así, los objetos políticos y sus derivaciones devienen medios para la realización práctica de un conjunto de cualidades o virtudes que deben ser preservadas en aras del bien común. La ética adquiere en la política la expresión práctica que la hace eficaz y le permite ejecutarse en pro de la condición humana.

A pesar de que algunas consideraciones conciben los valores como la instancia supra social moderadora de los intereses, los subordinan al interés fundamental del Poder del Estado en su afán de aparecer como efectivo en la conservación del interés nacional y la satisfacción de necesidades de los ciudadanos y ciudadanas.

El control social que la cultura política ejerce frente las necesidades de los individuos y la relevancia que en ella adquiere la dimensión afectivo personal, hace que el valor sea adquirido sólo si el orden político se ha configurado en relación positiva respecto a los procesos que tributan a la satisfacción de necesidades, a la construcción del bienestar de la comunidad.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Nuevo contrato social

Mafalda, tomado de Quino

En el mundo contemporáneo no basta que el origen del gobernante esté en el sufragio para que se lo considere democrático, sino que tiene que cumplir con otros elementos esenciales para tener legitimidad democrática y garantizar que sea un “gobierno para el pueblo”. ¿Donde habrá usted escuchado esa afirmación anteriormente?

La Democracia exige respeto y garantía de los derechos humanos y de las libertades fundamentales para toda la sociedad Estos no pueden existir sino en Democracia y no hay Democracia si no se garantiza, por más origen electoral que tengan los gobernantes, lo derechos y deberes consagrados en la Constitución Nacional.

En el mundo contemporáneo la doctrina de los derechos humanos se ha convertido en parte importante de la Democracia, al punto de que el régimen que viole los derechos humanos, la libertad de expresión y en general las libertades fundamentales del hombre es esencialmente antidemocrático.

Pero además, la Democracia exige que el acceso al poder y su ejercicio, se realicen con sujeción al Estado de Derecho, es decir, respetándose la Constitución y las leyes.

El acceso al poder no solo se realiza a través de elección de los representantes, lo que debe hacerse con sujeción a lo establecido en la Constitución, sino también mediante la designación de los titulares de órgano con arreglo a la propia Constitución.

Por ello, es esencialmente antidemocrática tanto la usurpación de cargos electivos como el ejercicio de cargos públicos por titulares nombrados violándose los requisitos y normas constitucionales.

Pero además un elemento esencial de la democracia es el pluralismo político, de manera que todas las organizaciones y partidos políticos puedan tener efectiva posibilidad, no solos de acceder al poder, sino de participar políticamente en la conducción de la sociedad.

domingo, 16 de mayo de 2010

Ideología o conciencia social: simbología vs poder autoritario. I

Karl Heinrich Marx. 1918-1883
Intelectual aleman de origen Judio. Creador y genio del Socialismo Científico

El país detenido es una metáfora para explicar, como a lo largo del periodo democrático, en Venezuela en la medida que nos adentramos a las continuas variaciones de relacionamiento en el proceso productivo y su incidencia en la forma como se estructura el poder y la mediación entre la sociedad y el Estado.

Así de sencillo copiamos desde el más acérrimo liberalismo al muy de moda socialismo estatista y burócrata a la usanza Stalinista soviético.

País detenido es observar cómo se trasgrede la Constitución Nacional, a nombre de un proyecto político parcializado y sectario. Un proyecto político autoritario, carismático y de culto a la personalidad muy lejos del Socialismo Humanista.

Lo más firme del Socialismo Humanista es el respeto por la Dignidad Humana, en eso creo. Lo contrario es practicar la envidia, engaño y odio.

Simbología vs poder autoritario es una revisión de la forma como manipulando valores, situaciones, hechos y personajes se pretende desde el poder absoluto de Estado imponer un pensamiento único a fuerza de la artimaña de generar miedo y odio.

Alejo Carpentier. 1904-1980

Novelista cubano del periodo mágico-real maravilloso de la literatura latinoamericana.

Miedo en sus oponentes y seguidores y odio entre sus seguidores y sus oponentes. Usted se preguntara como es esto; En mi humilde visión, desde el poder del Estado financiado por la legendaria renta petrolera (que gentilmente financia lo bueno y lo malo) desarrolla la estrategia dual dirigida a sus opositores y a sus seguidores.

Primero a los opositores les genera miedo con sanción moral, jurídica y penal por expresar ideas divergentes y manifestarse opositor. Ser opositor al proyecto “socialista” significa recibir el escarnio público, satanizado y perseguido por el sector oficialista. Pero así mismo, es una advertencia a los seguidores del proyecto oficialista para que sepan que les paso a quienes adversen el “Proyecto”

En segundo lugar al seguidor oficialista le imprime odio por los opositores y el pasado periodo democrático representativo liberal. El seguidor del “Proyecto Socialista Oficial” debe odiar a quienes les son adversarios en pensamiento. Fatal condición una aquella que exclama desde el poder “aquí no hay reconciliación posible” o “estás conmigo o estas contra mi”; Que absurdo papel de un Estado que se sostiene por la natural y muy formada “picardía” de recibir los beneplácitos asistencialistas, becarios y dadivoso de un Estado lleno de regalía y renta petrolera.

Así mismo, se genera efecto devastador en el sector opositor que responde de igual manera, mostrando resistencia ante cualquier acción oficialista.

El miedo y el odio, entonces, caracterizan la convivencia en una democracia que ve impávido el debilitamiento del orden cívico.


sábado, 1 de mayo de 2010

País detenido, una crónica de +Dólares y -bolivares

José M Perozo P, 2009

País detenido es la crónica de sucesos que dan cuenta de un país con un Estado inmensamente rico históricamente que ha sido incapaz de configurar un modelo de desarrollo endógeno y sustitutivo y diversificado en su aparato productivo. Llámense capitalistas o socialistas, los burócratas (antiguos camaleónicos y los de nuevo cuño) han entregado el petróleo a manos llenas. Aun es el único producto de exportación, importamos lo que comemos, vestimos, tecnologías y hasta viviendas.


País detenido un cuento de nunca acabar, desde los Jeep de Ciliberto a Nicaragua, el barco de Cap a Bolivia a los donativos de Hugo a Bolivia media mucho pero mucho dólar.

Lo más firme del Socialismo Humanista es el respeto por la Dignidad Humana, en eso creo con fervor, desde el primer momento que leí El Capital. Lo contrario es practicar la envidia, engaño y odio.


La democracia es tolerancia y respeto, con quienes nos aúpa, pero más aun con quien nos adversa.
La oscuridad de la razón siempre ha sido la misma; Claro lo que sucede es que ahora está más acentuada.

Más que indignarse por lo insólito del corte de electricidad, hay que frenar con dignidad democrática el sometimiento a la razón y la inteligencia que planea la oscuridad


Releyendo El Libro Verde de Moammar El Kadhafi.

El carisma sirve solo para caer simpático. Lo realmente importante es la actitud humilde, inteligente y respetuosa de la Dignidad Humana

Qué triste el gobierno que cree que, al criminalizar la protesta, mancilla la dignidad del pueblo

El partido único existe cuando se impone una visión sesgada de la pluralidad del pensamiento humano.

El gobernante que piensa que puede reprimir las ideas, desconoce la fortaleza de la Dignidad

Se le agradece a los países imperialistas que deseen invadirnos, por favor, considerar los horarios de corte de energía.

Hace más de 20 años, aquí hacíamos la feria del libro cubano o coreábamos la prosa de Pablo milanés; para que venga un advenedizo a querer diferenciar entre los que nos gusta o no lo cubano.

La democracia es fuente de ideas divergentes y contradictorias. Es heterogénea en pensamientos y asociación. Pero sobre todo es convicción hacia la norma que legitima el comportamiento en convivencia cívica.Quien se llame demócrata y no acepta la divergencia de ideas, es un cretino del totalitarismo

La democracia no se sustenta en el personalismo, culto a la personalidad, caudillismo, exclusión, segregación del pensamiento divergente y la degradación de la Dignidad Humana.
Existen líderes que tristes y solitarios de alma, pero llenos de odio y rabia con la imagen que han construido de sí mismo, en base al abuso de poder y la infausta desdicha de no poseer gloria alguna de éxitos ganados por propio esfuerzo, vuelcan toda insania en quienes pretende representar.

América Latina pueblo noble sufre la avaricia de gobernantes que se envilecen atragantándose de armar para guerras que ellos jamás lucharan.Que banal y fútil es el personalismo político, fútil para quien lo ostenta y banal para quien lo pregona.